Luego de más de tres horas de negociación, los representantes de la fuerza aceptaron la propuesta del Ejecutivo y se levantó la protesta que desde el viernes se realizaba en la sede de la jefatura.
Por su parte, y a través de un comunicado de prensa, el gobernador Jorge Sapag aseguró que la provincia “garantiza la seguridad”, dijo que el diálogo nunca se había cortado y agradeció la participación de los representantes de la Confederación General del Trabajo, Sergio Rodríguez (Comercio), Eduardo Lira (Sindicato de Peones de Taxis) y Luis Bascur (Gastronómicos), en la negociación que había comenzado en la madrugada del domingo, donde se logró un preacuerdo que ayer se terminó de cerrar por la noche.
Las negociaciones de ayer comenzaron a las 18 y terminaron pasadas las 21. Allí se hicieron presentes por el Ejecutivo el ministro de Coordinación, Seguridad y Trabajo Gabriel Gastaminza, la ministra de Gobierno Zulma Reina, el titular de la cartera de Energía Guillermo Coco, los subsecretarios de Seguridad y Gobierno Guillermo Pereyra y Mariano Gaido, respectivamente, además de un representante del Ministerio de Economía que conduce Omar Gutiérrez.
Lo que en un principio parecía un acuerdo sencillo y que iba a tener una resolución rápida terminó en una cerrada negociación, donde el sector que representó a la Policía planteó objeciones respecto a que los aumentos ofrecidos achicaban la brecha entre los cargos más bajos y los más altos del escalafón, algo que finalmente se corrigió.
Al cierre del encuentro, el ministro Coco señaló que la Policía tenía una situación de atraso con respecto “a los salarios del resto de las reparticiones públicas” y que por eso terminó siendo distinto a otros acuerdos. Consultado sobre si la Provincia contaba con recursos para afrontar este incremento, recordó que el Estado neuquino tiene un déficit de 800 millones de pesos, que ahora se va a incrementar ese número y que si bien “hoy no están los fondos, será un desafío conseguirlos”.


Comentá la nota