No solamente la policía de Tucumán dejó sin seguridad a la población, causando bronca y pánico, sino que anoche apeló a una represión violenta en Plaza Independencia dejando varios heridos.
La situación no puede ser peor, la irresponsabilidad de los uniformados con trajes azules se evidenció contra la población civil. Alrededor de las 18.00 varias personas comenzaron a llegar al principal paseo público de la ciudad para manifestarse contra la policía por la inseguridad que se vive desde la tarde del lunes.
Luego de que la policía firmó con el gobierno un acuerdo que garantiza un haber de 8.500 pesos para los agentes que recién ingresan a las fuerzas, salieron por la puerta principal de Casa de Gobierno que da hacia calle San Martín y comenzaron a reprimir, a la gente, con balas de goma y gases lacrimógenos, con una actitud represiva espantosa, muy alejada a una postura democrática, similar a lo que recurrían hace más de 30 años cuando la democracia era un anhelo.
La situación pudo haber sido peor si Gendarmería no hubiera intercedido y pudo imponer control a tanto caos.
Justo ayer que se conmemoraba el regreso al mejor sistema político, la policía decidió apelar a prácticas fascistas. El repudio se generalizó en toda la población que en ningún momento apoyó el reclamo por un incremente salarial. Esto se debe a que como agentes de seguridad desde hace muchos años dejan mucho que desear. Siendo en muchos casos los responsables de los peores crímenes y delitos. Por eso, es fundamental que desde el Gobierno se tomen cartas en el asunto y haya sanciones ejemplares contra las cúpulas y los comisarios.
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