Para las autoridades del Ministerio de Ambiente existió "un problema de procedimiento que no debió haberse producido, más allá de la lluvia que lo agravó desparramando el hidrocarburo". La Provincia podría iniciar acciones contra la operadora.
Reyes indicó que sobre la noche del jueves ya se había alcanzado la limpieza de la locación y de las calles, luego de lo que se procedió al saneamiento en el interior de los domicilios. Dijo que los damnificados son concretamente 18 familias ubicadas en una misma manzana, y que las viviendas presentan distintos niveles de afectación. Subrayó que cinco son los casos más urgentes.
En ese contexto, informó que la operadora firmará acuerdos con los vecinos "porque se va a hacer cargo, como corresponde" y consignó que el incidente se produjo por "un problema de procedimiento que no debió haberse producido, más allá de la lluvia que lo agravó desparramando el hidrocarburo".
El funcionario resaltó que tales acuerdos son independientes de las acciones que el Ministerio de Ambiente iniciará con respecto a la empresa. Con esa finalidad, la cartera provincial efectúa inspecciones y constata la argumentación de YPF, que aduce "un sabotaje".
"Eso es algo que a nuestro juicio no coincide" sostuvo, "esto no tenía por qué haberse producido, es algo que tenemos que verificar por lo que aún no podemos emitir opinión sobre si obedeció a sabotaje o a un error de procedimiento", argumentó.
Reyes consideró que "sin lugar a dudas" YPF podría recibir sanciones de constatarse las fallas en el procedimiento y agregó: "no hemos sido informados en tiempo y forma, cosa que también es un defecto de procedimiento", enfatizó. Destacó que la empresa conocía la situación ya a las 2 de la mañana del jueves y debió informar inmediatamente porque se trata de "un serio problema ambiental para el barrio".
"PERDI TODO"
Ricardo Gómez concurrió ayer en busca de ayuda a las oficinas de Defensa Civil, base de operaciones del comité de emergencias. Residente de las Fresas y Echazarreta, en el Máximo Abásolo, y sin poder contener el llanto, denunció "perdí todo" por el derrame de petróleo.
Su esposa, Karina Paredes acotó que sólo recibieron la asistencia municipal de un camión "chupa" que drenó dos veces el metro y medio de la tóxica mezcla de lodo y crudo que ingresó a su vivienda, tapando muebles, camas y electrodomésticos.
El matrimonio debió evacuar a sus hijos de 6,11 y 13 años mientras ellos resisten en la precaria casa de una vecina que los aloja para que no deban alejarse de su vivienda, pero reclama que ni siquiera han recibido la visita de la empresa responsable de la situación.
"Ellos están yendo a la zona de quintas y nosotros estamos del lado de abajo, en Las Fresas al 4.100, detrás de la terminal", aludió en relación a la falta de atención de la petrolera.
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