El MPN y UNE mostraron dudas sobre su legalidad y sobre los plazos para capacitar a los electores.
Antes de definir su puesta en marcha, la Justicia Electoral consultó a los sectores políticos para conocer su opinión. El MPN y UNE fueron los primeros en responder, y si bien se mostraron a favor de informatizar el voto, advirtieron que hacerlo ahora podría tener consecuencias negativas.
El partido que conduce Mariano Mansilla fue el más duro. No contra el sistema en sí, sino con la ausencia de legislación que lo avale. “Los legisladores municipales no fueron consultados, ni han aprobado ni debatido tal metodología”, indicaron en un comunicado enviado a la Justicia.
Según el concejal y candidato a renovar su banca, los sufragios electrónicos no serían entonces “votos emitidos válidamente, puesto que no se emiten como lo establece la legislación actual y vigente”. “Abriríamos la posibilidad que cualquiera de estos electores impugne o que lo hagan otros electores y esto empañaría el desarrollo del comicio”, indicó.
Reservas en el MPN
Aunque con otro tenor, el MPN también manifestó sus reservas, esta vez por cuestiones de aplicación.
“Estamos de acuerdo en la cuestión de fondo, que es garantizar la transparencia de los actos eleccionarios. Pero también hay una realidad: el voto electrónico requiere de una capacitación de al menos seis meses porque el elector tienen que saber cómo se utiliza”, argumentó el concejal y representante de la Junta de Gobierno, Osvaldo Llancafilo.
“Hay que tener mucha precaución con la información al votante, porque esas mesas serán parte del escrutinio definitivo”, alertó y pidió que sólo se aplique si estas condiciones se cumplen. “Tienen que dar garantías”, concluyó el edil.
Decisión
Ahora será la Justicia Electoral la que defina qué va a hacer finalmente con esta prueba piloto. Se buscaba implementarla en ocho mesas con un sistema de pantalla táctil pero que también imprime una boleta para ser depositada en una urna.
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