De a poco se vuelve a la normalidad

De a poco se vuelve a la normalidad
Santiagueños y visitantes sintieron alivio al finalizar el paro. Las boleterías trabajan en la reasignación de lugares y ventas de pasajes.

La terminal de ómnibus santiagueña retomó ayer su fisonomía habitual. Al levantarse el paro de colectivos de larga distancia que duró 5 días, muchos santiagueños y visitantes acudieron a buscar un micro para viajar. El primero que partió lo hizo a las 10.10 con destino a Tucumán. Desde allí llegó el primer colectivo a las 12.45, hora en la que salió el primer coche con destino a Córdoba.

En días “normales”, los colectivos salen de la terminal a la medianoche. Pero la medida de fuerza culminó en los últimos minutos de antes de ayer por lo cual los servicios funcionaron a partir de la mañana.

En las boleterías hubo bastante trabajo por hacer. Además de reubicar a los que postergaron su viaje obligadamente, también atendían las nuevas demandas de pasajes.

Por otro lado y a pesar de los cinco días de receso, los encargados afirmaron que no hubo problemas para reacomodar a los pasajeros. “Hay capacidad, no es mucha la gente que está viajando”, “entre hoy y mañana ya se va a normalizar el funcionamiento”, destacaron.

Dos situaciones marcaron el retorno del servicio; por un lado estaban los pasajeros que decidieron posponer su viaje hasta que la medida fuera levantada. Otros, optaron por pedir el reembolso, ya que necesitaban viajar de urgencia por motivos de diversa índole. En ambas situaciones los viajantes mantuvieron su descontento, ya que no sólo perdieron tiempo sino también dinero.

“Este paro nos ha perjudicado en todo”

Luis Antonio Saavedra y Perla Gerez estuvieron varados en nuestra provincia desde el día domingo. Ellos son de Bahía Blanca y vinieron a ver a un familiar que se había accidentado.

Apenas se enteraron que la medida de fuerza se había levantado fueron a la terminal para viajar a Tucumán y desde ahí a Buenos Aires. Pasaron la madrugada y toda la mañana allí aguardando un colectivo para regresar a su hogar.

“Este paro nos ha perjudicado en todo, yo tendría que estar trabajando ya”, manifestó indignado Luis. Además señaló que espera un trasplante de hígado y necesita de controles médicos, su señora padece el mal de Chagas y no pudo conseguir aquí los medicamentos que requiere y “encima nos quedamos sin plata”.

“Los usuarios pagan los platos rotos”

Javier Colaprete viajó a Buenos Aires para participar de la Feria del Libro. Al regreso, debido al paro de colectivos de larga distancia tuvo que regresar a Tucumán y desde allí a Santiago del Estero.

Javier comentó que tenía intenciones de volver en avión pero les explicaron que no habría lugares disponibles hasta el día sábado. De modo que “con ayuda” de sus conocidos, lograron arribar a Tucumán y desde allí cruzaron a nuestra provincia ayer al mediodía. Luego de enfrentar estos vaivenes Colaprete expresó respecto a la medida de fuerza de los trabajadores de la UTA: “Me parece que tendrían que manifestarse de otra manera porque los usuarios son los que pagan los platos rotos”.

“¿Quién reconoce lo que gastamos?”

Mario Alderete, oriundo del departamento Figueroa, señaló que tuvo que viajar en avión desde Buenos Aires. “He tenido que pagar $1.200, eso es dinero perdido”, puntualizó. Un trámite personal fue el motivo de su traslado a la Capital Federal. Su decepción fue grande cuando se enteró que los micros de larga distancia iniciaron un paro.

“No teníamos solución, nadie daba respuestas, las ventanillas estaban cerradas”, relató. Ante esta situación, Mario debió pedir ayuda a su familia para ir hasta Tucumán en avión y de allí a Santiago. “Mi familia me ayudó para volver”, indicó. ¿Quién reconoce lo que gastamos? se preguntaba, a la vez que comentaba que la empresa de colectivos le había reembolsado el dinero de su pasaje pero ¿quién me reconoce lo demás?”.

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