El poco caudal en el Dulce acabó con la pesca en el dique Los Quiroga

El poco caudal en el Dulce acabó con la pesca en el dique Los Quiroga
Los peces no tienen donde sobrevivir tras haberse tapado las lagunas del cauce. Los lugareños deben viajar a Loreto o Termas para pescar.

La larga sequía que afecta a la región y de la que Santiago del Estero no escapa, terminó por afectar a uno de sus sitios más conocidos para la pesca, tanto deportiva como de supervivencia de la población local: el dique Los Quiroga. De estar habituados a capturar ejemplares como el preciado dorado de hasta 16 kilogramos (año 77, 78 en el canal de fuga), se pasó en el término de cuatro años a no ver prácticamente nada.

“La realidad del dique Los Quiroga es que ya no hay pesca aquí”, es la dramática sentencia de Abel Giménez, comisionado municipal de Los Quiroga. “En estos últimos dos años tuvimos cero pesca. Pasa que se taparon las lagunas que había, que es donde estaban los sábalos, bogas, bagres, todo, cuando el nivel del agua bajaba. El río queda playo y el animal no tiene dónde quedar. Entonces los pescadores pasan al otro lado, se van más al norte o incluso al sur, a Perchil, Boca Toma”, describió.

En cuanto a una de las especies que más disfruta capturar el pescador, el dorado, no en vano llamado “el tigre del río”, Giménez señaló: “Dorado ya hace varios años que no se ve. Por ahí, cuando se corta repentinamente el caudal del río, se puede agarrar alguno en algún pozo”.

Agregó: “Nosotros sabemos que tenemos fama nacional por la pesca, pero en estos años de sequía no hay nada”. También reveló que “como medio de vida para los lugareños no existe ya”.

“Las familias de pescadores de la zona hoy se mantienen vendiendo en La Banda y en Santiago, pero no lo que pescan aquí.

Algunos muchachos van a pescar en la zona de Loreto, o si no viajan a Río Hondo, se juntan unos cuantos, pagan un remís y van a comprar allá” para vender después en sus puestos habituales.

“La vez pasada, después de dos años, tuvimos un poco de agua que trajo muchos peces, vinieron pescadores de Tucumán y pescaron muy bien, pero eso duró dos semanas y volvimos a lo de antes”, lamentó.

Turismo

Pese a este dramático panorama, lo que para unos es un problema para otros es una ventaja, según explicó Giménez: “Lo que sí, la gente puede aprovechar las playas, el agua, porque ya no es tan peligroso el cauce del río como años atrás, se taparon esas lagunas tan traicioneras, por eso hay muchísima gente que viene los fines de semana con la familia, con amigos y pasan el día”.

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