Roberto de la Fuente analizó que la falta de movimiento es consecuencia de la situación económica general del país.
Los empresarios del sector gastronómico y hotelero de la ciudad tienen pocas expectativas en el inicio de las vacaciones de invierno, respecto a la actividad que desarrollarán en los próximos 15 días.
Roberto de la Fuente, integrante de la Cámara Hotelera Gastronómica del Noroeste bonaerense, dijo que “estamos con muchos deseos y necesidad que haya buen trabajo, sin embargo las reservas no son lo que se esperaba”.
“En lo particular, supongo que este año será más flojo que las vacaciones de invierno del año pasado, porque hay una realidad económica que está a la vista”, apuntó.
El dirigente sostuvo que “muchas partes de la clase media que viajó a Brasil ha distraído la plata que tenía destinada para las vacaciones. Si uno saca la cuenta que en cada partido había 100 mil personas, y fueron siete partidos, se trata de una plata importante y mucha gente”.
Visitas
En cuanto a la elección de Junín como lugar de vacacionar, De la Fuente dijo que “tenemos visitas esporádicas de pescadores. Sabemos que este deporte ha levantado mucho, con buenos ejemplares en cantidad y calidad, así que algo de movimiento se vislumbra a nivel zonal”.
“Apuntamos también a que el viajante o turista de paso se quede alguna noche en Junín, algo que suma para la gastronomía y la hotelería, siempre deja algún dinero en la ciudad”, agregó.
Entre las buenas noticias, mencionó que “tenemos pequeñas islas como la carrera de Top Race o la Fiesta del pejerrey que fue excelente, eventos que nos aportan gente”.
Por otra parte, el dirigente adelantó que “estamos trabajando con la Municipalidad para traer un evento no tradicional, para poder atraer turistas”.
Situación preocupante
El dirigente dijo también que “ha sido un año muy flojo. En Capital Federal han cerrado 23 hoteles de todas las categorías y también a nivel nacional, para el rubro es preocupante la situación”.
“Además, no hay que olvidar que cayó el turismo externo. Por ejemplo, en Bariloche se puso un nuevo impuesto a la nieve y los habitantes del lugar no pueden acceder si no pagan, así que terminamos siendo un destino caro. Todo esto se siente”.
“Esperamos que la situación se vaya revirtiendo, porque los costos fijos son muy altos, la presión tributaria muy importante, y si no tenemos los oxígenos que nos brindan estas temporadas invernales o el verano, se complica”.
De la Fuente analizó que “esto es consecuencia de las generales. El país está al borde del default, las grandes empresas no hacen inversiones porque el mercado interno es cada vez más chico, hay una inflación real creciente aunque el Gobierno diga que es del 15% en el año, la carga impositiva es grande. Hay un componente grande de pequeñas cosas que hacen de todo esto una falta de previsibilidad y nadie quiere arriesgar nada, y se termina volcando en la clase trabajadora”.
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