“Tiene la misma característica estructural que la ejecutada en otros barrios de la ciudad, donde el resultado fue calamitoso y los vecinos no dejan de quejarse abiertamente por lo que consideran una verdadera burla de las autoridades municipales”, advirtió el legislador comunal.
El concejal capitalino Fabián Olivera conjeturó que el asfalto que se instala sobre la Av. Maradona ofrecerá una resistencia que no irá más allá de marzo del año venidero y comparó la calidad de la obra con lo realizado en los barrios San Agustín, Lote 4, Villa Hermosa y Obrero, “donde rápidamente aparecieron enormes agujeros y la paulatina desaparición de la obra, sólo despertó irritación y frustración en miles de vecinos”.
El parlamentario observó en las últimas horas los trabajos que la empresa JCR SA, encara sobre la Av. Maradona, tras la licitación efectuada por el Municipio para ampliar la pavimentación de esa arteria, cuyos beneficios alcanzarán, en forma directa, a los barrios La Maroma y Eva Perón y servirá de acceso alternativo a otros sectores aledaños.
Esta calle está pavimentada desde la avenida Juan Domingo Perón (acceso norte) hasta Senador Emilio Tomas, atravesando el riacho Formosa y populosos barrios densamente poblados como Maradona, El Resguardo, La Floresta, El Palomar, República Argentina, asentados sobre su traza pavimentada.
Se trata de la colocación de un concreto asfáltico entre la Av. Emilio Tomás y la planta de agua potable, para lo cual la firma encargada tiene un plazo de tres meses. El Estado desembolsará $ 21.204.308,33 por los trabajos que además incluye la pavimentación de calles en Villa Hermosa y una ciclovía, sobre lo cual no existe información oficial disponible.
“Es una gran pena tener que terminar el año con una noticia de este tipo. En los últimos meses vengo denunciando la calidad precaria de la obra pública que se encara en la ciudad, donde el Estado desembolsa cifras millonarias por trabajos que en poco tiempo exponen el desinterés y la desidia de los funcionarios; ellos se niegan sistemáticamente a efectuar los controles correspondientes y reciben, como en estos casos, un pavimento que en pocos meses se reducirá a escombros”, advirtió.
“No hay una lógica que sirva de base para entender los argumentos que tiene el intendente De Vido para justificar este cuadro. Hay vecinos que esperaron toda una vida ver como la calle que cruza frente a su domicilio se pavimenta; el dolor que les asiste cuando se dan cuenta que al poco tiempo empiezan a aparecer enormes huecos y el agua de las lluvias y el paso de los vehículos terminan por devolverle su apariencia anterior es inenarrable”, planteó.

Comentá la nota