Lejos de quedar conforme con las explicaciones que Aguas del Norte realizó sobre el servicio del agua potable en General Güemes, Soledad Climént se comunicó para aclarar algunos conceptos vertidos por miembros de la empresa.
El pasado jueves el ingeniero Sebastián Acosta aseguró a este medio que el agua de Güemes era apta para el consumo, y que en el domicilio de Climént “no se encontró nada fuera de lo normal”. Al respecto la mujer detalló que el 31 de marzo, el ingeniero Acosta visitó su domicilio junto a otro directivo de la empresa que no quiso identificarse. En aquel momento, luego de explicarles lo que pasaba con el servicio de agua potable y los problemas de salud que esto había generado en su nena de 3 años, Climént los invitó a beber un vaso con agua de la que la empresa suministra. “El ingeniero se negó a beberla”, contó. Con respecto a las pruebas de calidad que efectuaron en su domicilio, Soledad Climént recordó que el ingeniero tomó una muestra, hizo la prueba de cloro, miró a su acompañante y tiraron el agua en la pileta. “Sin más palabras me aseguraron que en cuatro días el suministro iba a ser normal y agregaron que esta situación se debía a la rotura de un caño”, recordó. Soledad aseguró que cuando llegó hace 15 días a Güemes no tenía este problema. “Ahora el pediatra de mi hija no me permite que le de agua de la canilla. Por día gasto dos bidones de agua mineral de 6 litros que tienen un costo de 28 pesos”, relató con tristeza.
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