Mi pobre angelito

Damián Itoiz es el hombre con más poder dentro de la Municipalidad de Junín. Claro, después de Mario Meoni. Dice que no tiene aspiraciones de ser intendente porque aún le falta caminar más la cancha.
Aunque reconoce que la suya es una figura de peso dentro del gobierno comunal. En una entrevista con La Verdad habló de todo. De la corrupción, del criticado entorno de Meoni, de su padre y de la imagen que la ciudad tiene de su familia.

Si no fuera porque, en una evidente demostración de desconfianza, se presentó a la entrevista con su propio grabador, en el rol de entrevistado, Damián Itoiz sería lo más parecido a un ángel caminando la tierra. Al menos eso es lo que se esfuerza en mostrar todo el tiempo. Elogia a Meoni, sufre por los problemas de la gente que va a visitarlo en su despacho, cree que la política es servicio a la comunidad y, para completar el combo perfecto del político "ideal" (también inexistente), admira al difunto Alfonsín. ¿Cobos? Un patriota que responde a las suplicas del pueblo que le pide que se quede al lado de Cristina. ¿Su familia? Todos se quieren, respetan y apoyan; diría que parecen los Campanelli… ¿Aspirar a la intendencia? Todavía no está preparado y, dado que la función pública es una actividad compleja, que exige responsabilidad y sacrificio, no sabe si algún día lo estará. ¿Los agujeros de corrupción que mencionó el Intendente? ¿Quién no tiene esos problemas? La lucha contra los malos jamás termina, aunque dedique día y noche a la tarea. O sea, la versión masculina y algo más regordeta de la Madre Teresa de Calcuta.

Como buena parte de los radicales, alimenta su discurso con una catarata de palabras muy bien puestas que, admitimos, llegan a cansar. Varias veces quedamos con la mente en blanco, pensando en nada, mientras ese conocido "murmullo radical" nos acunaba en su monocorde y patriótico sonido de comité (lo mismo pasó con Abel Miguel).

Sólo trastabilló al momento de justificar al inefable Daniel Rossetti, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Junín, de quien nos ocupamos la semana anterior en el artículo "Sin Documentos", sobre el increíble (por la situación de los terrenos donde supuestamente será emplazado) proyecto Viperju I.

Después de afirmar varias veces que la Municipalidad apoya este tipo de emprendimientos, y que el único pecado de Rossetti fue "adelantarse" (extraña forma de definir el tema) al hablar de cesión cuando todavía faltan algunos detalles como la aprobación del Concejo, tuvo que admitir que algo no andaba bien en relación al promocionado Barrio Parque.

Pero para sacarle una sonrisa pícara en relación al asunto tuvimos que remar media hora en dulce de leche.

Ahora, así planteadas las cosas, la entrevista pudo ser un bodrio intolerable. Sin embargo no lo fue. Damián Itoiz es un peso pesado (en el sentido más amplio del término) y lo sabe. Conoce como pocos el juego de la política y, al tiempo que se ve obligado a disfrazarse de cordero, deja entrever que tiene muy claro a dónde va y por qué. Su notable esfuerzo por "esconder" su enorme poder y el de su familia se relaciona con lo siguiente: camina sobre huevos. Si da un mal paso, aquello que resulta evidente (es uno de los hombres más poderosos de Junín y nos animaríamos a decir que sueña con la Intendencia), se podría transformar en escollo.

Hay un dicho que afirma: "No te hagas el pobre que no sos tan rico". Bueno, a Damian Itoiz no le cabe. De pobre el hombre no tiene nada. Por eso se da el lujo de posicionarse en el lugar de un angelito que hasta puede hablar de sus limitaciones.

Nosotros no le daríamos la espalda (cosa que sí hace Mario Meoni), pero no porque sea traidor, sino porque es un águila.

No sólo es interesante, sino que nos gustaría volver a entrevistarlo más adelante, cuando, de una vez por todas, se libere de la estructura que lo tiene encorsetado, despliegue las alas y salga a comerse el mundo. Sobrevuelo voraz que, aseguramos, acontecerá a la brevedad.

- En general en Junín se habla con nombre y apellido, en tu caso se habla mucho de ‘los Itoiz’, como a un ‘clan’ poderoso, ¿por qué se da eso?

- Somos una familia y tenemos cuestiones particulares. Nosotros mantenemos una relación de sociedad comercial en el estudio jurídico y en el campo y nunca hemos tenido problemas, y también hemos participado mucho en política, desde mi abuelo que fue presidente del Comité, pasando por mis tíos, mis hermanos, el compromiso político ha sido permanente.

Después también habla con esa generalidad porque por ahí no nos conoce particularmente. También creo que es algún argumento que se utilizó en algún momento para desacreditarlo a Mario, que es algo irrelevante porque él tiene una personalidad propia y nosotros estamos con él porque nos sentimos cercanos y en base a un proyecto.

Simplemente somos una familia que somos muchos y tenemos participación pública.

Me imagino que hay una fantasía de ver ese tipo de cosas, pero tampoco creo que está tan instalado. La verdad que si fuera así, el primer cargo público que ocupamos en la Municipalidad soy yo, así que no me parece que seamos tan influyentes o tengamos tanto poder.

- Al vivir en una ciudad donde la gente se conoce ¿cuándo salís a la calle, qué es lo que sentís?

- La verdad que tengo gratitudes y desencuentros también. La cuestión de ocupar un cargo en la función pública determina que la gente en primer lugar no tiene la comprensión de las jurisdicciones y la competencia de los problemas, por ejemplo en materia de seguridad, nosotros no le podemos pedir a la gente que los problemas de seguridad corresponden a la provincia de Buenos Aires, que la Constitución así lo establece, el electo más cercano es el intendente y los funcionarios que lo acompañan entonces la frustración muchas veces es que hay soluciones que no se pueden dar porque no están al alcance de la posibilidad de resolverlo desde un municipio y eso muchas veces genera un poco de frustración, pero en general mi relación con la gente en la calle siempre ha sido buena.

- ¿Pensás que tiene algo de malo ser poderoso?

- No, lo que puede haber de malo es algo que no se relaciona con la realidad y esa creencia no se relaciona con la realidad.

- ¿Hasta dónde te gustaría llegar?

- A mi me gusta mucho el lugar donde estoy porque si bien todo el sueño cuando uno empieza a militar en política cree que lo más lindo o el objetivo central es entrar en el Congreso, me parece que cuando uno empieza a trabajar en los cargos ejecutivos empieza a percibir realmente que desde esos lugares es donde uno tiene realmente la posibilidad de modificar circunstancias de la vida de la gente, aunque sean pocas o muchas. Entonces este lugar donde estoy me gusta, por supuesto me gustaría llegar a ser legislador, pero creo que lo que más me gusta es la gestión.

- ¿Te da miedo superar al padre?

- La verdad que soy de poco analizarme psicológicamente, entiendo que es algo natural y se me puede dar a mí también. La relación con mi padre es muy buena, es una persona a la que yo escucho mucho y que siempre ha sido muy generoso.

El trata de influir lo menos posible en nuestras decisiones. Obviamente tiene una visión política pero no es una persona que sea invasiva en ese sentido, es muy respetuoso.

- La gente habla bien de Meoni pero hay una constante referencia a su ‘entorno’, que no es muy bueno. ¿Quién te parece que puede ser ese ‘entorno’?

- Primero creo que es una visión muy amplia, nosotros tenemos al menos 80 funcionarios de línea entonces podíamos empezar a decir que ese es el ‘entorno’; después hacia abajo tenemos otra línea también de más funcionarios, podríamos hablar de un entorno de 200 personas, más los militantes.

Si tenemos en cuenta los 80 que ocupan lugares importantes, me parece que es fácil encontrar a una persona que a alguno de esos no los quiera y esa persona refiere al entorno en referencia a esa persona que no quiere. Generalmente cuando se hacen encuestas surge esto. Otras críticas serán ciertas, hay gente que hace las cosas bien y otras mal, y a quien le tocó que le salieran las cosas mal hablan del mal ‘entorno’.

- Cuando entrevistamos al Intendente dijo que tenía ‘coladores’ de corrupción en su propio Gobierno, que no tenía debidamente identificados ¿a qué pensás que se refería?

- Yo creo que se refería a lo que pasa en cualquier organismo donde trabaja mucha gente, es muy difícil controlar a todo el mundo, nosotros hemos tenido casos en los que hemos encontrado situaciones de ese tipo, se hacen las denuncias, se inician los sumarios, se hacen las investigaciones, me parece que se refería a eso.

Yo en principio creo en la honestidad de la gente, después por supuesto que uno se desilusiona pero en relación a eso, creo que Mario hacía referencia a lugares que sin que los jefes puedan llegar a percibirlos suceden algunas cosas. Las que nos constan hemos hecho las denuncias y están los sumarios administrativos iniciados.

- A mi los que me asombra que si estás en una empresa privada y haces estos comentarios te despiden inmediatamente; ¿cómo alguien que maneja los destinos de una comunidad hace ese comentario, puede ser publicado y no pasa nada?

- Pasar, pasó. De los hechos que tenemos conocimiento los tenemos denunciados en la Justicia, es difícil terminar un proceso de sumario de este tipo, verificar este tipo de hechos, porque además para estos sumarios debe incurrirse en un delito, no en una falta, entonces es muy difícil probarlo.

- Al diario llegan todos los días denuncias, la mayoría incomprobables, pero algunas son comprobables como la de la construcción de un barrio privado en terrenos fiscales. ¿Qué pensás de esto?

- Acá hay proyectos que llegan permanentemente al municipio que el intendente trata de acompañar. Nosotros tenemos una necesidad habitacional muy grande en Junín, sobre todo con el Gobierno nacional que nos ha dejado sin fondos para la terminación del Plan Nacional de Viviendas donde había más de 3000 inscriptos. En este tipo de proyectos que pueden llegar a ser soluciones por ºmás que sean de privados, la decisión es acompañarlos permanentemente.

- ¿Puede un señor estar vendiendo en una página de Internet durante un año algo que no tiene y la Intendencia quedarse callada? ¿No habría que iniciar una acción legal?

- Me parece que es una acción privada que no podemos prohibir. Por ahí lo que hubo fue un adelantamiento a situaciones por parte del Sindicato (de Obreros y Empleados Municipales, que encabeza Daniel Rossetti) pero se tienen que suceder algunos pasos más todavía, donde si el Municipio acompaña ese proyecto y si aporta los terrenos habrá algunas condiciones que impondremos...

Comentá la nota