Pobladores están en alerta ante una nueva crecida del río Pilcomayo

Pobladores están en alerta ante una nueva crecida del río Pilcomayo
Un docente del lugar contó cómo se vive después del temporal. Las enfermedades, la falta de agua y profesionales de la salud, son las situaciones con las que luchan a diario

La inundación paso, pero aún queda mucho por hacer en Santa Victoria este. Los pobladores están alerta ante una nueva crecida del río Pilcomayo.

“Estoy viajando a Salta, para ver a los diputados y pedirle que nos ayuden, porque fue muy poca la asistencia que tuvimos en Santa Victoria”, explicó Aniceto Mendoza, maestro bilingüe y cacique de la etnia Wichi.

“Hay muchas familias que perdieron todo. En la Estrella hay 50, en La Gracia 65, son grupos familiares que perdieron casas, animales, herramientas y enciman están asustados porque saben que las lluvias no terminan, que puede venir otra creciente del río”, expresó el docente.

Además agregó: “La temporada de lluvias no terminó en Bolivia y aún no comenzó la de nuestro país. Ayer el río tenía cinco metros de altura, hoy ya bajo mucho, pero vuele a subir en cuestión de horas. Si bien nos da tiempo para escapar, nada lo detiene. Creo que aún falta lo peor. A esto se suma lo que dejó la inundación de enero”.

Mendoza explicó: “Nosotros dijimos que cuando se vayan las aguas, los problemas iban a comenzar. Las enfermedades, la falta de agua y mala calidad de los alimentos. Las enfermedades iban a aparecer y para ello, necesitábamos médicos en el lugar, pero no llegaron nunca. Sólo están lo que siempre estuvieron. Los tres del hospital y las enfermeras, pero no son suficiente”.

“Los chicos están llenos de parásitos y manchas en la piel, también hay muchos con diarreas y algunos siguen en los parajes atendidos sólo por los por padres o los parientes. Cuando comenzó a llegar la ayuda, descargaron bolsones y la gente no estaba de acuerdo con lo que trajeron, porque decían que era muy poca”, detalló el cacique.

Por último Mendoza, sostuvo que “las clases creo que tienen que comenzar cuando se dijo, porque las escuelas son centros de contención de los chicos y muchos lo usan para comer. No podemos seguir sin clases. Hay pocas escuelas en mal estado, todo el resto esta en condiciones de funcionar, pero si vuelve a llover esto se ve a poner mal de nuevo”.

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