El nuevo movimiento telúrico fue de 6.3 grados en escala de Richter y se registró en la costa de Fukushima.
Se trata de las víctimas contabilizadas hasta el martes, pero las autoridades temen que el balance final supere los 10.000 muertos teniendo en cuenta el número de desaparecidos.
Cada día son descubiertos nuevos cadáveres en toda la zona devastada.
El jefe de la policía de la provincia de Miyagi (noreste), una de las mas afectadas, se declaró convencido de que el número de muertos iba a superar los 10.000 solamente en esta región donde se halla la ciudad de Sendai.
Mientras tanto, se siguen encontrando cadáveres en las zonas afectadas, como en la región de Iwate, donde se han hallado a más de 1.000 personas muertas. En esa zona, en el pueblo costero de Otsuchi, todavía no se sabe nada de 8.000 de sus residentes. Tampoco se ha localizado a los 9.500 residentes de Minamisanriku, la mitad de la población del pueblo de la provincia de Miyagi barrido por el tsunami, aunque tampoco se descarta que se hayan refugiado en localidades cercanas.
También se cuentan por miles los atrapados, como los 1.300 que no han podido salir de la isla de Oshima, en Miyagi. Unos 100.000 militares japoneses, ayudados por voluntarios extranjeros especialistas en salvamento, continúan trabajando en la zona devastada en busca de supervivientes atrapados bajo los escombros o arrastrados mar adentro por una ola gigante que alcanzó los diez metros de altura.
VOLVIO EL TEMBLOR
Un fuerte sismo de 6.3 grados de magnitud en la escala de Richter se produjo frente a la costa de la prefectura de Fukushima, en el este de Japón.
Según informó la Agencia Meteorológica de Tokio, que reproduce DPA, el temblor de este martes, que volvió a provocar pánico en la población, es una réplica del terremoto del viernes último que alcanzó los 9 grados Richter.
En Fukushima se encuentra el complejo nuclear en cuyos reactores se han producido varias explosiones y fugas radioactivas en los últimos días.
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