La operadora del área Ramos llegó a tener 400 empleados directos. De su planta de personal solo queda hoy el 10%. De una producción de 12 millones de metros cúbicos diarios de gas, en diez años Ramos cayó a 2,5 millones.
La propia compañía, consultada por este diario, confirmó que ya se desprendió de Palmar Largo y que la hoy desierta base operativa de Tartagal será ocupada por High Luck, la empresa china a la que le vendió la citada área petrolera ubicada en el borde fronterizo de Formosa con el departamento salteño de Rivadavia.
Pluspetrol precisó que en el yacimiento Ramos, el gigante de San Martín que la catapultó como una de las principales productoras de gas del país, mantendrá 44 trabajadores de su plantel y afirmó que las operaciones del área no se verán afectadas por las decisiones que tomó la compañía.
El retiro gradual de la petrolera que creó en 1980 el empresario argentino Luis Alberto Rey, fallecido en 2005, no es un dato menor en el norte de Salta, ya que se trata de la petrolera que más gas produjo en la cuenca del NOA durante 15 años consecutivos, hasta 2007, y que más empleos directos e indirectos en la industria de los hidrocarburos generó en el departamento San Martín.
Un poco de historia
Pluspetrol, que llegó al norte de Salta como contratista de YPF en 1977, varios años antes de la privatización de las empresas del Estado bajo el nombre de Ingeniería Tauro, ganó en 1990 la licitación para la concesión de las áreas Ramos y Palmar Largo. Allí comenzó un crecimiento que la posicionó como una multinacional con inversiones en el continente africano y líder en la integración energética del Cono Sur, con operaciones en Bolivia, Colombia y Ecuador.
Dio su mayor salto en 2000 cuando ganó en Perú la concesión para la explotación de los yacimientos San Martín y Cashiriari, conocidos como Bloque 88 Camisea, el mayor yacimiento de gas convencional de América del Sur. A esta mega operación se sumó el transporte y la distribución del gas en Lima, la capital peruana.
Mientras se producía su expansión internacional, en el norte de Salta la compañía creada por Rey llegó a tener alrededor de 400 empleados en forma directa y una cantidad similar de trabajadores en el medio centenar de empresas de servicios que trabajaban en el yacimiento.
Ramos llegó a tener en producción en forma consecutiva 14 pozos, mientras el área de Palmar Largo, ubicada en el límite de Formosa con Salta eminentemente petrolera, seguía produciendo el crudo que se refinaba en la destilería de Campo Durán.
Con Ramos, que en sus mejores épocas llegó a producir 12 millones de metros cúbicos diarios de gas, la provincia de Salta mantuvo producciones de 20 millones de metros cúbicos diarios y ostentó, por más de una década, el segundo lugar como productora nacional, detrás de Neuquén. Por mucho tiempo, también, los registros de Ramos sólo fueron superados por otro gigante del gas del país, el yacimiento neuquino Loma La Lata.
Camisea se desarrolló en Perú gracias al yacimiento Ramos
Desde temprano, el crecimiento de la compañía Pluspetrol se sustentó en su negocio más importante, Ramos, por lo que los antiguos empleados de la compañía y otros trabajadores que fueron perdiendo sus puestos en los últimos tres años, acuñaron una frase repetida: “Camisea se hizo gracias a Ramos”.
Un gran mérito de la petrolera fue el de reinvertir sus ingresos en proyectos de la misma empresa, no así en los mismos lugares en los que operaba. Y allí radica la mayor falencia del Gobierno provincial, de los legisladores provinciales, de los intendentes norteños y de la dirigencia sindical, ya que no supieron exigir o negociar para que los dividendos de la explotación de un recurso no renovable, y a la vez tan valioso como es el gas, sea reinvertido por la misma compañía en el departamento San Martín.
Desidia
De hecho, el secretario general del gremio que nuclea al personal jerárquico del petróleo, Edgar Villalba, llegó a desmentir “en forma categórica” un informe que El Tribuno publicó en octubre de 2011. La información daba cuenta de que Pluspetrol cerraría sus oficinas y que su personal estaba en un lento pero sostenido proceso de desvinculación de la compañía. Hoy esas oficinas ya están cerradas y el área Palmar Largo, vendida a una empresa de capitales chinos con sede en la capital provincial.
Mientras en Perú el consorcio operado por Pluspetrol invertía más de 1.600 millones de dólares en una primera etapa de Camisea y otros 700 millones de dólares, en la construcción de una planta de licuefacción para convertir el gas en líquido y poder exportarlo, en Salta Ramos declinaba inexorablemente, como cualquier yacimiento maduro.
Las inversiones de Pluspetrol en Perú fueron multimillonarias porque el campo Camisea, emplazado en uno de los lugares más vulnerables del planeta, representó un verdadero desafío desde la etapa de diseño del proyecto.
El objetivo se logró mediante operaciones en locaciones remotas y logística helitransportada (por aire) sin construcción de rutas ni de caminos, estableciendo una comunicación con las comunidades ancestrales de esa región del Amazonas.
La mira puesta en Vaca Muerta
El primer paso de la retirada de Pluspetrol del norte, fue la venta del área Palmar Largo a High Luck Group, una empresa de capitales chinos con oficinas en la capital provincial.
Así lo informó la propia Pluspetrol a sus contratistas y proveedores mediante una nota fechada el pasado 26 de febrero.
Nuevos horizontes
Casi paralelamente a la venta de Palmar largo, la operadora de Ramos adquirió a YPF un área de 1.240 kilómetros cuadrados en Vaca Muerta, Neuquén, por 217 millones de dólares, con vistas a la exploración y un proyecto piloto para la extracción de gas y petróleo no convencional.
En caída libre
En Salta, mientras tanto, la producción de gas del yacimiento Ramos no para de caer y actualmente no supera los 2,5 millones de metros cúbicos diarios.
Fuentes cercanas a Ramos afirmaron que en el área sólo quedan seis empleados directos de Pluspetrol.
Este es el costado más grave y preocupante del la crisis hidrocarburífera en una región donde la falta de trabajo es la madre de todos sus males.
El gremio espera aclarar dudas
Consultado sobre el retiro de la operadora de Ramos de la zona, el secretario general del gremio de los trabajadores petroleros de las provincias de Salta y Jujuy, Alberto Romero, señaló que la dirigencia del sector se reunirá en los próximos días en Buenos Aires con directivos de Pluspetrol y High Luck para aclarar dudas.
“Lo que tenemos hasta el momento como información es que Pluspetrol está vendiendo el área Palmar Largo, no Ramos. En Palmar, Pluspetrol tenía 20 empleados, todos jerárquicos, ya que el resto de los trabajadores pertenecen a las contratistas”,
puntualizó Romero en diálogo con El Tribuno.
El dirigente gremial amplió: “Lo que sabemos es que esas empresas van a convenir con la nueva operadora para que el trabajo en el área tenga continuidad, o hasta las renovaciones de contratos que se hagan. Es un área con una producción de petróleo muy baja que no supera los 200 metros cúbicos”.
Dudas
Por otra parte y en lo que respecta al área Ramos, el secretario general del gremio de los trabajadores petroleros de las provincias de Salta y Jujuy señaló que la operación seguirá a cargo de Pluspetrol pero no sabemos quién se quedará con la base operativa”.
Esas instalaciones, que quedaron vacías en el acceso sur de la ciudad de Tartagal sobre la ruta 34, serán ocupadas por la empresa High Luck, según las aclaraciones que hizo llegar la empresa Pluspetrol a El Tribuno.
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