El primer fin de semana de los corsos de Concarán convocaron a cerca de ocho mil personas en dos noches y prometen redoblar la apuesta el fin de semana que viene, con la despedida de una fiesta que hace del sentir popular un repique de bailes y tambores.
Organizados por el grupo juvenil "Los últimos románticos", los corsos del viernes y sábado comenzaron con los fuegos artificiales que le dieron la bienvenida a la noche. De inmediato, ingresaron las reinas salientes Aldana Morales en la categoría de mayores, y la pequeña de 7 años Keila Pérez. Ambas soberanas marcaron el paso del desfile.
Los barrios e instituciones de la localidad presentaron sus candidatas a reinas y los mejores disfraces tanto individuales como en conjunto. El fin de semana que viene se elegirán los ganadores en todos los rubros.
Más tarde fue el momento del paso de las cinco comparsas que animan el carnaval de Concarán: las locales “Luz maire” en la categoría menor; y las mayores “Luz y mar”, del barrio Leticia, y “Djambuke”, del barrio Paulino Sosa. El público aplaudió fervoroso el momento en que los pasistas dejaron su talento en el desfile inaugural.
“Marambú” y “Guanaba”, de Villa Mercedes, fueron las comparsas invitadas especiales para dos noches en la que el público de la localidad pudo ver el desplazamiento por el corsódromo, instalado en la avenida Gobernador Elías Adre, norte.
La semana que viene, la localidad continuará con los festejos, pero tendrá una visita aún más especial.
La scola do samba de Río, que promociona el carnaval de Río en San Luis, estará en el corsódromo y dejará el colorido del carnaval más grande del mundo.
Y como una de las atracciones de las noches será la elección de la reina, los organizadores esperan que varias soberanas de la provincia, pertenecientes a otras fiestas populares, se acerquen al carnaval para saludar a su nueva compañera.
Allí estará seguramente también el pueblo, acomodado en las mesas de plástico que la organización dispone al costado de la avenida, en una ubicación preferencial para ver todo lo que sucede en la pista.
Al modo de una fiesta popular que se replica en otras localidades, en esas mesas se puede comer y beber por precios accesibles, lo que hace al carnaval una salida ideal para la familia.
De hecho, en las noches inaugurales hubo chicos que se mostraron divertidos ante el paso de las agrupaciones.
Sus padres los vigilaban de cerca, mientras comentaban con vecinos y familiares las alternancias de la fiesta.
Los disfraces fueron uno de los momentos más festejados de una noche que quedará en el recuerdo y que, como hace 28 años, promete repetirse en cada febrero, cuando el espíritu del carnaval llega a la localidad.
Durante la semana, la expectativa carnavalera también estará presente en Concarán. Las charlas serán, inevitablemente, sobre lo que pueda suceder el fin de semana próximo, cuando, otra vez, la localidad se vista de fiesta para un nuevo desfile. Pero esa vez será con circunstancias más definitivas, como la coronación de la reina o la elección del mejor disfraz del carnaval.
Y a partir de entonces comenzarán los preparativos para un nuevo festejo. Para que el año 29 de realización consecutiva no sea menos que el anterior.
Comentá la nota