Mientras se intenta dar combate al incesante vandalismo en parques y contra el mobiliario público –vaya como ejemplo con constante repintada del Viaducto-, una nueva área de esparcimiento al aire libre se incorpora a la geografía local.
La inauguración será a las 10:30 en el lugar citado y será presidida por el intendente Héctor Gutiérrez; el titular de la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, José Salauati y demás funcionarios, concejales y vecinos del lugar que utilizarán este espacio público que durante mucho tiempo fue pedido para los niños del barrio.
“La superficie del terreno es de 2.108 metros cuadrados y contará con toda la infraestructura necesaria; un mástil, siete bancos, cuatro mesas con sus respectivos bancos, doce luminarias, cuatro reflectores, veredas interiores y exteriores, tres juegos para niños, forestación, cestos de basura y conexión para riego. En la parte lindera con el ferrocarril hay una cancha de fútbol con gradas en terreno natural”, informaron desde el Municipio.
El monto total de la obra fue de 90.555 pesos y para su construcción se llamó a concurso de precios, licitación que se adjudicó la empresa local Morcam.
Vandalismo
Los graffitis y pintadas callejeras son “intervenciones” ciudadanas que forman parte de las sociedades del mundo. Están las inscripciones políticas, las artísticas, las cómicas, las deportivas, las íntimas, de denuncia y a esta altura casi no hay un tema que no se haya plasmado en los muros de Pergamino, sin hacer distinción entre propiedades privadas o públicas, terminando todas en un estado deplorable.
El caso de los paredones del Viaducto es emblemático: una semana lo pintan y en no más de 10 días subsiguientes ya recibe la agresión de la pintura en aerosol. Se ha instalado una luminaria que no deja prácticamente conos de sobra donde guarecerse para perpetrar el delito, pero los vándalos son aguerridos y nada los detiene.
El vandalismo urbano es una conducta que no es patrimonio de grupos reducidos, sino que está extendido entre la población, de todas las edades y sectores sociales. Por eso, la necesidad de construir cerramientos para proteger monumentos y espacios comunes es un proyecto que podría expandirse hacia otros sitios emblemáticos de la ciudad. “En muchos casos el accionar de estas personas se produce por la noche por lo que los vecinos deben cooperar llamando al 108”, solicitan desde el municipio apelando a la conciencia ciudadana.
Placeros
Al ser consultado por la posibilidad de incluir placeros, Salauati enfatizó que “en estos momentos es complicado pensar en colocar un placero por cada espacio público ya que existen más de 50 lugares de este tipo. Lo importante es saber que los pergaminenses nos debemos proponer ser custodios de nuestros propios bienes más allá de las responsabilidades que les competen a las autoridades de turno, debemos asumir de una vez por todas el sentido de pertenencia de las cosas públicas que tanto nos cuesta tener”.


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