Plaza y Fournier piden por aumento o subsidio para seguir funcionando

Plaza y Fournier piden por aumento o subsidio para seguir funcionando
Tras una extenuante reunión en el Concejo Deliberante, los representantes de las prestatarias de colectivos, ediles de todos los bloques y vecinos plantearon sus diferencias, sin llegar a un solo acuerdo.
Un diálogo jamás puede ser el resultado de la suma de dos monólogos, y un buen ejemplo para verificarlo pudo escucharse durante la reunión que mantuvieron ayer ediles y vecinos con representantes del Grupo Plaza y Rastreador Fournier, para debatir cuál es el mejor remedio para el preocupante estado de salud que sufre el transporte público de la ciudad.

En una reunión que se prolongó por casi tres horas en la sala "Alfredo Ponte Albino" del Concejo Deliberante, los participantes expusieron sus puntos de vista, con momentos de inesperada vehemencia. Sin embargo, como en otras ocasiones, el balance final fue la convocatoria para una nueva reunión en los próximos días.

Otra más, y cuántas van.

El debate, coordinado por el presidente del cuerpo, Marcelo Ciccola, tuvo como principales oradores a Ezequiel Darraidou y Fernando Paredes (Plaza), Adrián Saschgorodsky (Fournier), que aprovecharon sus discursos para dejar en claro que, sin alguna clase de inyección económica --aumento, subsidio o ambos--, es imposible mejorar el sistema.

"Sin recomposición la empresa va a colapsar", aseguró el representante de la Fournier.

"Buscamos soluciones administrativas, pero no descartamos nada", indicó Darraidou, sugiriendo que una rescisión del contrato podría estar entre las opciones a futuro.

Menos diplomáticos, algunos vecinos aprovecharon sus escasos minutos ante los micrófonos para dejar algunos testimonios elocuentes de su realidad diaria.

"El 70 por ciento de los ciudadanos de Bahía Blanca estamos esperando que ustedes se vayan", disparó una vecina a la gente de Grupo Plaza, luego de contar una mala experiencia con un chofer de esa compañía.

Otro vecino aseguró: "Ustedes nos hacen perder tiempo, plata y respeto", en tanto que un tercero se preguntó, razonablemente: "¿Cómo es el planteo: van a mejorar el servicio primero y luego hablamos de la tarifa, o pretenden hacerlo al revés?".

En medio del cruce de reclamos, algunos concejales lograron deslizar su opinión, como fue el caso de Raúl Woscoff (Integración Ciudadana), quien aseguró que es hora de "expedir el certificado de defunción de este sistema" u Oreste Retta (UCR), para quien "esta reunión no sirve para nada".

Con todo, el más enojado pareció Alejandro Curino (FPV Independiente), que saltó de su banca exigiendo nombres, cuando desde Plaza aseguraron que "algunos concejales nos armaron un piquete en la puerta de la empresa".

Final abierto

A diferencia de los encuentros anteriores, donde las frecuencias, los recorridos y el insólito sistema de "rondines" fueron los temas excluyentes, ayer el epicentro pasó por definir cómo se sostendrá financieramente el sistema.

Algo es claro: las empresas no parecen dispuestas a mejorar el servicio, más de lo que ya hicieron, sin alguna clase de recomposición económica para solventar los gastos operativos.

De hecho, explicaron que con el reciente incremento salarial a los choferes, el aumento del gasoil y las reparaciones mecánicas como consecuencia del servicio en calles de tierra, las cuentas no cierran de manera alguna.

Ante la postura de las empresas, los concejales aseguraron que no están dispuestos a levantar sus manos, autorizando un aumento si es que no ven un gesto de buena voluntad.

"Acá reina la desconfianza mutua", dijo Curino.

Fue el mejor resumen de una jornada marcada por varios monólogos, que nunca son iguales a un diálogo.

"Que se maten ellos"

"Nuestras explicaciones ya están y fueron ok. ahora solo cortitas y que se maten ellos papa!! Te queda bien el rojo", dice el mensaje de texto en la pantalla. Una frase coloquial y cómplice, entre dos amigos, colegas o conocidos.

De hecho el intercambio de mensajes parece tan entretenido como fluido, al punto que en cualquier momento saldrá otro que empieza con la frase: "Un actor de r...", ¿de rojo? ¿de raza?

Quién sabe. En todo caso, no importa.

El contenido no será muy diferente a los miles de SMS que se envían y reciben diariamente por toda la ciudad.

Aunque hay un detalle.

El intercambio de estos mensajes se produjo a las 19.10 --es decir, en pleno debate dentro del Concejo-- entre el asesor legal de Grupo Plaza, Ezequiel Darraidou, y el director de Relaciones Institucionales, Maximiliano Alejos ("Maxi Alejos (trabajo)", según la pantalla).

Sería interesante preguntarles a ambos si el contenido del mensaje tiene alguna relación con la reunión, porque parece describir con exactitud el desarrollo del encuentro: exposición inicial del Grupo ("Nuestras explicaciones ya están y fueron ok"), ronda de preguntas de ediles y vecinos ("ahora solo cortitas") y, finalmente, el debate general ("que se maten ellos").

Tal vez fue pura casualidad.

El "papá" del mensaje está en condiciones de aclararlo.

Comentá la nota