El gobierno comenzó a cercar la plaza santaluceña con las intenciones de construir una escuela de educación especial. Los vecinos defienden el espacio verde.
Los ánimos de los vecinos de los alrededores de la Plaza de Los Artesanos, en Santa Lucía, oscilan entre la bronca y la desazón por la indeseable sensación de atropello que los atraviesa. La empresa Panacam SRL (encargada de construir la escuela especial en el 80 por ciento de la plaza), ya marcó todos los árboles y luminarias que van a sacar y están colocando los palos para el cierre perimetral.
“Ustedes saben desde cuándo venimos luchando para que nos escuchen porque queremos conservar la plaza”, le dijo ayer una de las vecinas, “y mire cómo nos responden nuestros funcionarios”, agregó.
Fue en noviembre del año pasado que los vecinos de las barriadas aledañas se enteraron, por un rumor, que en el lugar que ellos disfrutan desde hace más de 20 años iban a construir una escuela. Para eso debían talar todos los árboles, romper el escenario, los caminitos, los bancos, sacar la luminarias, en fin: desaparecer la plaza donde los niños juegan y los grandes van a caminar y a estar en contacto con la naturaleza.
“Cuando nos enteramos de esto fuimos al Ministerio y al Municipio y nos decían que no sabían nada, todos nos querían hacer pasar por tontos”, contó otra vecina, “pero seguimos averiguando, nos confirmaron la mala noticia y aquí estamos con la plaza a punto de cercarse y desaparecer”.
El lunes por la noche los vecinos se reunieron, recolectaron firmas y planificaron las acciones a seguir, ya que en el proceder del gobierno provincial a través del Ministerio de Educación han detectado una serie de irregularidades que rozan el autoritarismo. “Primero no existe ninguna autorización por parte de Medio Ambiente para sacar los árboles que llevan más de 20 años y son patrimonio de todos nosotros. Y segundo, en ningún momento nos consultaron a nosotros sobre esta obra en nuestra plaza”, dijo la vecina.
Otra de las irregularidades que denuncian los vecinos es la titularidad del terreno, que según dicen pertenecería a Vialidad Nacional pero que no está asentado en catastro.
“A esta plaza la venimos cuidando desde hace años y no puede ser que por un antojo del gobernador se pasen por alto nuestros derechos”, arremetió otra de las vecinas, que asegura que no van a parar hasta la últimas consecuencias. “no vamos a permitir que nos arrebaten nuestra plaza”, sentenció.
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