Cansados del las altas temperaturas en la provincia, los santiagueños llegan a Mar del Plata ávidos de playa y deseosos de probar la amplia gama de pescados que ofrece la ciudad portuaria.
“Yo lo primero que hago cuando vengo a Mar del Plata, es ir a comer rabas, me encantan y aprovecho la gran variedad que hay, ya que en Santiago no es muy habitual conseguir”, cuenta Felicia, una jubilada docente que vacaciona todas las temporadas en la Costa.
El buen clima que les tocó a los turistas en lo que va de la semana, hizo que colmaran las playas para disfrutar del sol y el mar. Es el caso de Carlos, santiagueño que veranea junto a su esposa Mónica y su hija Milagros en “La Feliz”. “Nosotros somos de ir más bien a las playas del sur, porque las aguas son más limpias y hay menos gente, uno aprovecha mejor los lugares”, contó.
Asimismo, agradeció “los hermosos días que nos están tocando, porque nos contaron que la semana pasada hubo muchos días nublados, así que nosotros salimos a la mañana y nos quedamos hasta las cuatro o cinco de la tarde; a esa hora empieza a salir una brisa fría, pero le digo a mi mujer y a mi hija que aguantemos, porque en Santiago nos esperan días de mucho calor”.
Nora es maestra en el Jardín Municipal Nº 30, en Aguirre y Lavalle. Cuenta que es la primera vez que sale de vacaciones y venía con muchas expectativas. Vino sola y en el colectivo se hizo amiga de un grupo de gente con la que realiza actividades. “En estos días vamos a ir a conocer el Bosque Energético y estoy aprovechando para salir a degustar un poco de pescados, que me encantan”, expresó.
La maestra agregó que encontró “buenos precios, normales para tratarse de una ciudad turística; todavía no gasté mucho, estoy cotejando, comparando y guardando un poco de dinero para comprar regalos para mi familia, antes de que me vuelva”.
Finalmente Eduardo fue contundente al sostener: “No hay caso, Mar del Plata es para ir a la playa y comer pescados, por eso nomás los envidio a los marplatenses”.
El santiagueño, comenzó esta semana sus vacaciones junto a su familia en la ciudad atlántica y promete “sacarle el jugo a las playas y a todos los restaurantes que ofrezcan pescados, las rabas son mi debilidad”.
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