Los platenses tiran una tonelada de pilas por mes en contenedores

El programa de recolección superó en el último año los 10 mil kilos, según datos oficiales. Ahora en La Plata se venden más recargables
Cada mes, los platenses desechan cerca de una tonelada de pilas y baterías en los diferentes contenedores que están distribuidos en distintos puntos de la Ciudad. El dato surge del balance del último año de un programa municipal que apunta a recolectar ese tipo de residuos.

Según los datos oficiales, el total de pilas depositadas en los recipientes de color verde que se ubicaron en diferentes plazas y paseos de la Ciudad superó en el último año los 10.000 kilos, lo que permitió "reducir el envío de materiales peligrosos junto con el resto de los residuos", se explicó.

De acuerdo con la explicación de especialistas, las pilas y baterías son consideradas por la legislación argentina como residuos peligrosos ya que pueden contener metales dañinos para la salud y el medio ambiente, como mercurio, cadmio, plomo, zinc, manganeso y litio.

SEPARACION

Para los especialistas y organizaciones ambientalistas, la separación de las pilas es considerada "fundamental" por el peligro de toxicidad que representan para el medio ambiente, ya sea que se trate de desechables o recargables.

Y aunque esa separación podrá tener nuevos mecanismos de funcionamiento en el caso de que prospere la ley de residuos electrónicos que se encuentra en la Cámara de Diputados (ver aparte), en los comercios platenses destacaron que la gente ya está tomando conciencia sobre la problemática.

"Pese a que no encuentra muchos lugares a los cuales llevar las pilas, se nota que la gente está más concientizada respecto del riesgo que implica tirarlas a la basura. Vienen y nos preguntan, y en muchos casos las dejan acá para que después nosotros las llevemos a algún lado", indicó Bibiana Guerrero, de un local de electrónica de diagonal 80 y 3.

"La gente pregunta pero no sabe muy bien qué hacer con las pilas, aunque se están empezando a vender cada vez más las recargables, porque a la larga terminan durando mucho más que las comunes", señaló Julia Rancich, dueña de un local dedicado a la venta de pilas de 6 y 58.

"ANTES IBAN A LA BASURA COMUN"

"La gente está respondiendo muy bien a esta iniciativa y vemos que hay un flujo permanente de pilas en los contenedores. La instalación de esos recipientes permitió que los vecinos puedan tener una alternativa para poder desechar sus baterías de manera segura y eso es algo muy positivo porque esas mismas pilas antes iban con la basura común", comentó Sergio Federovisky, titular de la Agencia Ambiental de la Comuna.

Respecto del lugar en el que se disponen las pilas tras la recolección de los contenedores verdes, la Municipalidad informó que el aporte de los platenses a esos recipientes es periódicamente trasladado a un depósito "cerrado y tarimado", en el que las baterías se vuelcan en un doble tubo de PVC con cal y bentonita.

Los voceros explicaron que "la cal neutraliza las pilas, y la bentonita las inertiza, tal como lo marcan los requerimientos de las empresas especializadas en la disposición final de este tipo de elementos".

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