“Hola, soy Pablo”. Así se presenta el intendente Bruera en cada una de las casas que toca el timbre. En los últimos días acentuó sus caminatas silenciosas por zonas de Gonnet y City Bell.
Generalmente va acompañado por dos asistentes, con algunos volantes y nada más. Es la prueba clara, por si alguno tenía dudas, de que el año próximo irá por otro mandato.
Mientras tanto, en el HCD es notorio el silencio de su ex socio, Javier Pacharotti. Al concejal del massismo ni siquiera se le escuchó pronunciar palabra en el recinto; menos, presentar un proyecto trascendente para la ciudad.

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