Ante los reclamos gremiales y empresariales por la nueva crisis portuaria, el senador Gabriel Pampín repartió críticas y afirmó: “La situación es delicada, basta con recorrer la calle 12 de octubre”.
Se fue otro otoño y, tal como ocurre durante la misma estación en la última media década, en el puerto de Mar del Plata se sufre. Y mucho. Una nueva crisis atraviesa al sector y los protagonistas, esta vez, se manifestaron al unísimo durante el mes pasado. Aunque en claras situaciones dispares, trabajadores y empresarios reclaman soluciones a una situación que ya calificaron de “preocupante” y “delicada”.
En abril pasado, 0223 adelantó el panorama angustiante de la estación marítima que reúne a la principal flota de barcos factoría de la Argentina. Cerca de dos meses después, nada mejoró. En diálogo con este medio, el senador provincial por el Frente Renovador, Gabriel Pampín, manifestó su preocupación por la actual situación pero aclaró enseguida: “esto no es de ahora”.
“El mes pasado recorrimos el puerto con el bloque de legisladores massistas, para que los trabajadores nos cuenten la realidad y la realidad es que el puerto está parado. La modalidad de trabajo no es rentable. Las autoridades hicieron un dragado que no sirvió. Ingresó un buque de portacontenedores y ya no pudo entrar ninguno más. Hicieron una súper terminal de cruceros y no sé que terminarán haciendo ahí, un shoppping supongo. En el invierno se vivirá una situación aún más delicada. Un reflejo es recorrer la calle 12 de octubre. Cuando cierran los comercios, se ve claramente la situación. Lo que más nos preocupa es la situación de los trabajadores en tierra” explicó el senador.
Consultado respecto a si tendría algún tipo de réplica a nivel provincial el pedido de los concejales marplatenses de la UCR para eximir del pago de tasas a las empresas portuarias, Pampín no minimizó la situación de las compañías privadas aunque fue clarito: “Las empresas nos interesan, pero nos preocupan más los trabajdores. Por ejemplo, los medianos y pequeños empresarios no pueden comprar en forma directa a YPF. Hay que generar trabajo en tierra. Se procesa todo en altamar y los congeladores ni siquiera son gente de Mar del Plata” ejemplificó.
Por último, Pampín amplió sus reclamos a los funcionarios nacionales: “Mar del Plata tiene representantes en el Consejo Federal Pesquero que no se ocupan de esta crisis, por ejemplo Oscar Fortunato. Hay que destacar el grado de madurez de los trabajadores, que ante una situación tan preocupante han entendido que la solución no era realizar un paro, porque harían más complicado este presente”.

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