Será imprescindible en redes de suministros de servicios de electricidad, telefonía, hospitales, y edificios gubernamentales; como así también en lugares públicos abiertos. Se busca mayor seguridad durante las tormentas eléctricas.
La iniciativa determina que la aplicación será obligatoria para edificios públicos, clubes y escuelas, además de lugares vitales como redes de suministros de servicios de electricidad, telefonía, hospitales, y edificios gubernamentales. La propuesta contempla además, los lugares públicos abiertos de conglomeración de personas, tales como escuelas, clubes, estadios, canchas de fútbol, tenis, campings, en sus espacios cerrados y abiertos como serían patios y piletas de acuerdo a lo que establece la legislación nacional.
“El cambio climático y los estudios isoseraunicos realizados por IRAM- explicó Farroni- indican que la Argentina es uno de los países más vulnerables y afectados del mundo, lo que determina la creciente necesidad de la sociedad en general de un mayor grado de protección contra los rayos”.
La edil platense, advirtió que “en la provincia de Buenos Aires no existe una exigencia legal que obligue a instalar pararrayos en los edificios. En cambio, pretendemos que el Código de Ordenamiento Urbano será el que determine la necesidad de instalar uno o varios equipos en obras que, por su altura o por sus características especiales, sean susceptibles de ser dañados por descargas eléctricas atmosféricas”, aseguró
“Varios expertos en el tema coinciden en que es necesario revisar la legislación actual, pues tiene debilidades. Por ejemplo, no establece nada en relación con espacios abiertos, donde se aglomera la gente”, finalizó Farroni.
Comentá la nota