Quienes llegaron ayer a Mar del Plata postergaron la visita a la banquina de los pescadores, clásica de Semana Santa, para más tarde. Porque en un buen día de sol, con 25° de sensación térmica, no hubo lugar para dilemas: los turistas dejaron los bolsos y unos minutos después se acomodaron en las playas.
A media tarde continuaban ingresando autos por la ruta 2, a ritmo sostenido desde la tardecita del miércoles. Los operadores comparan el movimiento de este fin de semana con uno de temporada alta; creen que podrían superar los números del año pasado, cuando llegaron a la ciudad 230 mil personas. Ayer, de acuerdo a datos extraoficiales, ya había unos 200 mil turistas.
Es la lectura que dan los altos porcentajes de ocupación hotelera. Algunos establecimientos, principalmente los de mayor categoría, se quedaron sin disponibilidad, aunque el porcentaje promedio que revelan los operadores es del 90 por ciento. El mismo panorama ocurrió en las inmobiliarias. "Es un fin de semana superior, que le da continuidad al buen verano que tuvimos", comentó Pablo Fernández, presidente del Ente Municipal de Turismo.
La ciudad funciona como en plena temporada de verano, con servicio de guardavidas en todas las playas y controles reforzados de nocturnidad (venta de bebidas a menores, alcoholemia), y también los restaurantes que, sin reserva previa, ofrecieron largas esperas.
La única duda continúa siendo el tiempo. Se habían pronosticado lluvias para la tarde de ayer, que no llegaron, y el mismo pronóstico se anticipa para hoy. Para mañana y el domingo se esperan días soleados y con buenas temperaturas, como para repetir la playa antes de la partida.
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