Por ahora, ha entregado mansamente la iniciativa y la agenda. No impuso temas en el recinto, pese a que podría estar en ventaja numérica. El massismo y el FAP-UCR
Una importante oportunidad ha desperdiciado la oposición en la Octava luego de las elecciones del año pasado. No ha sabido capitalizar el respaldo electoral y cedió el manejo de la agenda local; también del Concejo Deliberante.
Si bien dentro de la “oposición” hay diferentes vertientes, y no es un grupo homogéneo en sí, jamás en lo que va del año ha impuesto un tema en el recinto, pese a que tiene mayoría. No lo ha hecho porque no ha querido, porque no sabe cómo hacerlo o porque, directamente, no le interesa.
Esta versión light de la oposición en La Plata le ha dado al intendente Bruera una insospechada posibilidad de recrearse, a tal punto de sacar todos los temas que se propuso en las sesiones del HCD.
La oposición tiene dos grandes grupos: el massismo y el FAP-UCR. El primero ni siquiera es un grupo monolítico como para amalgamar ideas o imponer en la ciudad alguna cuestión bien local, por fuera de la agenda nacional. El Frente Renovador no fue a fondo con ninguno de los temas que, todo el mundo sabe, podrían inquietar al oficialismo.
Algunos de los hombres de Massa en la ciudad le han hecho, por acción u omisión, el juego al Ejecutivo. Los hechos hablan por sí solos. Entre las dos corrientes massistas de la Octava, una es más dialoguista con Bruera, y otra más distante; pero ninguna ha capitalizado, por ahora, el respaldo electoral que obtuvo del año pasado.
El espacio no peronista, cristalizado en el heterogéneo FAP-UCR, es el que más alza la voz, pero tiene menos representación; ergo: menos peso. Además, tampoco ha ido a fondo en ningún tema posiblemente controversial.
Los sectores peronistas más kirchneristas están hoy prácticamente bajo el paraguas del bruerismo, más allá de que hayan confrontado en las urnas el año pasado. Lo mismo sucede con el único concejal del sciolismo, quien también es un aliado del oficialismo.
Desde el punto de vista político, Bruera ha sido sumamente inteligente. Logró el manejo del Concejo Deliberante sin mayorías absolutas; también imponer los temas que se le ocurrieron y dominar la agenda. La oposición, mansa, dejó para el oficialismo un lugar que había ganado en las urnas.
En los últimos días, uno de los rumores más fuertes en la Octava fue la supuesta ofensiva de calle 6, Gobernación, contra calle 12, Municipio, frente a los trascendidos acerca de cruces de vereda.
Aunque no lo dice, Scioli quiere a todos los intendentes alineados, también a Bruera, quien ya ha dejado de dar gestos de un posible éxodo.
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