“En Mar del Plata hay gente que pinta muy bien, pero no sé por qué no hay más lugares para exponer”

“En Mar del Plata hay gente que pinta muy bien, pero no sé por qué no hay más lugares para exponer”
La pintora marplatense Mabel Travasso conversó con “el Retrato…” y analizó el contento en el cual se mueve. También habló de sus inicios en el arte y los cursos que brinda en Castelli 3736. “Sueño cada obra y luego pienso cómo va a quedar”, enfatizó.
Pasional por un lado, realista por el otro. La pintora marplatense Mabel Travasso diferencia lo que comenzó como un hobby y ahora es su “vida”, al contexto y al mercado en el cual se mueve. “En Mar del Plata hay gente que pinta muy bien, pero no sé por qué no hay más lugares para exponer”, se lamenta.

Después de 35 años sin pintar, “porque me casé y tuve hijos”, volvió hace 10 de la mano de “dos grandes profesoras como Adriana Ortiz y Silvina Aita”, y más activa que nunca. “Sueño cada obra y luego pienso cómo va a quedar, qué colores voy a usar. Así diagramo cada una”, esbozó en medio de un distendido diálogo con “el Retrato…”, en su domicilio, donde plasma cada idea.

“El retrato es lo que más me gusta. Lo hago desde los 7 años, eso que a los 16 me recibí de dibujante”, enfatizó antes de anexar que “toda mi vida pinté con óleo, siempre con una foto enfrente, para inspirarme. En su momento, mi mamá me compraba distintas revistas porque venían con muchos rostros. Entonces, empecé a garabatear. Después, con una profesora me perfeccioné, porque el retrato tiene que ser perfecto. A su vez, con el profesor Miguel Ángel Protzman aprendí mucho, para mí es de lo mejor de Mar del Plata”.

Mabel, acompañada por su esposo, también resaltó que “pinto de tarde, cuando estoy sola. Ni música escucho. Busco que mi cabeza trabaje únicamente con los colores. Pero tengo días, claro. Aparte, cada obra lleva su tiempo. Normalmente, mi tiempo son 20 días”, antes de acotar que “pinto por encargues o para exponer. Lo más raro es que mucha gente se contacta conmigo porque tengo tres pinturas en el consultorio del oculista que me atiende”.

Pero también busca expandir su pasión. Que más personas se entrometan en el mundo de la pintura. Por eso, todos los martes y viernes, de 9:30 a 12:30, dicta cursos en Castelli 3736. De paso, aclara: “Es terapia. Entonces, los que asisten también aprovechan para descargar tensiones. A mí me sirve mucho”.

Hoy en día, Mabel está jubilada. Más allá de sus ganas, sabe que “no podría vivir del arte como quisiera” porque “no hay muchos lugares para exponer y no sé por qué pasa esto. Hay mucha gente talentosa que debiera tener más lugar. En mi caso, expuse en varios lugares, pero siempre me gusta elegir”.

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