El envejecimiento de la población es una tendencia mundial. Mar del Plata está por encima de la media nacional (16%). La profundización del fenómeno obliga a pensar políticas específicas para atender el cambio en el balance de ingresos/gastos y el acceso a servicios.
Por eso la población mayor de 60 años representa a nivel local el 19,15 de la población total, casi dos puntos que la media nacional, del 16,4%, según datos del Censo Nacional de Población 2010.
En números absolutos son 118.556 los mayores de 65 años en nuestra ciudad y, de ellos, 110.000 son asistidos por la obra social PAMI.
El director ejecutivo del PAMI, doctor Fernando Alí analizó estos datos, hizo referencia a los cambios en el sistema de cobertura más grande del país y también abordó el tema de la "soledad" que es considerada por los analistas como la principal problemática de la llamada "tercera edad".
"Mar del Plata es un enclave gerontológico" apuntó Alí, quién señaló también que "ir creciendo en el ciclo de vida, casi es sinónimo de tener PAMI" como cobertura de salud. Es que en la población mayor de 60 años y menor de 80, el PAMI atiende al 85% de ese grupo, en tanto, entre los que tienen más de 85 años, brinda servicio al 97% del grupo.
"La mayoría de la gente supone que ser viejo es casi sinónimo de vivir en un geriátrico" apuntó Alí, pero consideró que no por extendida, esta consideración es correcta. Según datos del PAMI, sólo el 1,5 de los mayores de 60 años vive en geriátricos.
Alí explicó que "tendemos a pensar que la persona que envejece es pasiva y debiese ir a un lugar donde la cuiden, pero esto entra en crisis con el planteo mundial y en PAMI también lo consideramos, y es que si bien en el ciclo vital uno de va fragilizando, esto no es sinónimo de discapacidad/pasividad. hay que tener otros cuidados, pero si las ciudades son habitables, si las calles son transitables, si hay red de vecinos, si la obra social da el servicio que tiene que dar, la persona mayor puede vivir en su ambiente el mayor tiempo posible".
En ese sentido aseveró que la internación geriátrica "debería ser el último recurso sobre una escala de atención que pasa de la vulnerabilidad a la dependencia, que empieza por asistir y modificar los lugares donde viven, con acompañantes, luego con asistencia a centros de día y por último la institucionalización, porque allí se pierde alguna libertad".
En ese contexto, el referente consideró que el "desafío" de la comunidad es "ocuparse de los mayores" y como consecuencia, plantear "si la persona mayor es activa, libre, con decisión sobre sus cosas o si pasa a ser 'algo' y los familiares tienen que decidir por ellos".
Para Alí los mayores son "titulares de derechos". "La persona, hasta que sea declarada insana o falta de sus capacidades puede decidir por sí misma y esto vale si tenés 100 años o si tenés 40 y es lo que tenemos que entender como sociedad". En ese contexto, PAMI ofrece a sus afiliados subsidios, que les ayudan a pagar el alquiler, los servicios o los impuestos.
La soledad
Si hay que tener en cuenta que los mayores son más "frágiles" y esa fragilidad puede tornarse en "vulnerabilidad" por distintos factores. "La fragilidad quiere decir que la persona se puede ver más afectada por ciertas situaciones de estrés e incluso puede ser que se vuelva vulnerable porque convive con dos o tres enfermedades prevalentes (por ejemplo hipertensión, artrosis) pero eso no incapacita".
Pero según Alí, la mayor fragilidad en ese grupo tiene que ver con la soledad. "La mayoría de las solicitudes tienen que ver con actividades que los saquen de la soledad que es la patología prevalente y es la que enferma", apuntó.
Por eso se trabaja con una gran cantidad de actividades lúdicas, sociales, de aprendizaje de nuevas cosas y que contribuyan también a la prevención de factores de riesgo (como camitatas, clases de gimnasias, talleres de baile, yoga, etc).
El abordaje sanitario
Tras aclarar que las personas mayores no son "un problema a resolver" sino que son "parte de una situación compleja y deben ser parte de la discusión y la solución", el funcionario indicó que desde PAMI "trabajamos hacia adelante".
"Abordamos la prevención, con actividades abiertas, porque la persona de 40 años que practica actividades preventivas hoy, es la persona de 60 o 65 años que no se va a enfermar y a la vez estamos intentando que las federaciones -centro de jubilados- se hagan cargo de pensar la administración de sus propias problemáticas y situaciones".
En ese contexto ejemplificó casos de "articulación con los productores para comprar cosas a buen precio, hasta cómo empiezan a discutir como debiesen ser ciudades, casas, comercios amigables. En esto último venimos avanzando. el objetivo es que la ciudad visibilice a los adultos mayores y los atienda como los tiene que atender".
Asimismo indicó que "hay conversaciones con el municipio para que se genere una Dirección de la Persona mayor que atienda específicamente sus necesidades y se realicen políticas adecuadas. Por ejemplo, no tenemos convenio con el Geriátrico Municipal, debiésemos tenerlo. Y el CEMA no es prestador de PAMI. Es un lugar de excelencia en salud y debería articularse eso".
Top ten de medicamentos
Según estudios internacionales, con datos de Argentina, aportados por el investigador Lautaro Renati, se estima que el gasto en medicación ambulatoria, en el año 2012, fue de 6.300 pesos, por adulto mayor.
El top ten de medicamentos (principios activos o denominación genérica) más usado por esta franja etaria cada vez más amplia es el siguiente.
1- Enalapril (hipertensión)
2- Atorvastatín (hipercoresterolemia)
3- Clonazepam (cuadros psiquíatricos)
4- Metformina (diabetes)
5- Levotiroxina (patología tiroidea)
6- Losartán (hipertensión)
7- Carvedilol (hipertensión)
8- Alprazolam (cuadros psiquíatricos)
9- Atenolol (hipertensión)
10- Rosuvastatina (hipercoresterolemia)

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