Hubo coincidencia en que la de anoche fue la más nutrida de este tipo de movilizaciones en la Ciudad
Los reclamos fueron, en efecto, de los más variados aunque abundaron los que se referían a la reforma judicial, la corrupción, la inseguridad y a aspectos de la trágica inundación que afectó a la Ciudad el pasado martes 2.
Una multitud -que la Policía calculó en unas 20 mil personas- cubrió buena parte de la Plaza Moreno y copó calle 12 hasta el frente del Palacio Municipal. Había muchos jóvenes pero también gente de todas las edades, familias y algunos representantes opositores de la política local.
Poco antes de las 19:30, algunos manifestantes ya habían ocupado parte del playón ubicado frente al Municipio haciendo sonar cacerolas y mostrando pancartas de todo tipo contra el Gobierno. En cuestión de minutos, ese grupo se convirtió en miles de personas que cortaron calle 12 desde 54 hasta 50 y avanzaron hacia la vereda del edificio municipal.
CACEROLAS Y BOMBOS
El ruido de cacerolas, algunos bombos y pancartas improvisadas con cartulinas, cartones y telas, pusieron música y letra a la manifestación que fue creciendo exponencialmente. Desde los autos detenidos en 12 y 54 y 12 y 50 y los que siguieron circulando por las cercanías de la plaza central, partieron además bocinazos de acompañamiento a la protesta.
Las críticas a los gobiernos nacional y provincial se mezclaron con los reclamos a la administración comunal y en ese marco se vieron carteles que expresaban, entre otros, “el poder cuenta billetes, el pueblo cuenta muertos”.
Otras pancartas expresaron un rechazo directo a la Presidenta, como “Cristina andate”, o al provincial con una bandera que decía “Scioli=55 muertos”.
DE TODAS LAS EDADES
Un manifestante disfrazado de estatua viviente haciendo señas con el dedo medio fue otra de las notas de color, en tanto un hombre mayor, envuelto en una bandera argentina, se paseaba mostrando un ejemplar de la Constitución nacional.
Hacia las 21 la plaza mostraba un paisaje multitudinario compuesto por vecinos de todas las edades mientras que empezaban a verse dirigentes y militantes de diferentes espacios políticos, como el Pro; la Coalición Cívica, el Partido Obrero y otras fuerzas de izquierda. Entre otros carteles, desde esos grupos se mostraron consignas como “Ni muertos ni Desaparecidos. Escondidos” y otro que decía “Bruera es Abril”.
“Había muchas familias y jóvenes, aunque también gente de todas las edades, así como algunos pocos representantes de la oposición política”
“Se va a acabar la dictadura de los K” y rechazos a las figuras de la Presidenta y el intendente Bruera fueron los ejes de los cánticos más escuchados antes de que la multitud se pusiera de acuerdo para cantar el Himno nacional, que lo repitieron a lo largo de toda la manifestación.
MOMENTO DE TENSION
La protesta se desarrolló sin incidentes y sin presencia policial, aunque se vivió un momento de tensión cuando un grupo de alrededor de 50 personas se desprendió del conjunto y avanzó sobre el vallado colocado en el ingreso al Palacio Municipal.
Esos manifestantes, entre los que pudo verse a Adrián Morales, ex candidato a intendente por el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados, MIJD, el partido que a nivel nacional lidera Raúl Castells, intentaron derribar la valla, pero fueron disuadidos por otros asistentes, la mayoría gente de edad más avanzada, quienes tampoco permitieron que un joven pintara con aerosol la fachada del Palacio Municipal. Sí se concentraron sobre el mencionado vallado los carteles críticos de la gestión de Bruera.
Alrededor de las 21:30 los manifestantes emprendieron una marcha alrededor de Plaza Moreno, oportunidad en que la escalinata de la Catedral se vio colmada de vecinos que desde allí observaban la manifestación. Y hacia las 22,30 comenzó la desconcentración, tras la última entonación del Himno y un aplauso acompañado por el ruido de las cacerolas.

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