El primer equipo del “Santo” trabajó ayer por la tarde en el predio de ADPUT, por el paro vigente de los empleados del club. Se espera que entre hoy y mañana se solucione el problema salarial de ellos para que la situación se normalice.
Ayer por la tarde, con todo el problema institucional a cuestas, el plantel retornó a las prácticas con un humor más que envidiable. A pesar de la deuda de dos meses y medio que padecen, los jugadores vivieron el entrenamiento con una felicidad única. Y obviamente con toda la seriedad que se merece a pocos días de un partido trascendental.
“Apoyamos a los empleados, pero teníamos que entrenar” avisó Carlos Roldán, que dejó en claro que en ningún momento pensó en dar un paso al costado, a pesar de que “a nosotros también nos deben”. “Nos es un momento para abandonar, ni parar”, declaró.
“La fuerza está en que las cosas que uno hace las quiere o las deja. Y bueno, decidimos quererlas, y es allí donde aparece la fuerza, que también mucho tuvieron que ver los jugadores, que se inclinaron en esta decisión de seguir trabajando”, indicó el técnico.
Para cerrar, Roldán se refirió a la “importancia y obligación” de ganar el viernes en Salta, ya que Deportivo Maipú y Talleres lograron triunfos claves en condición de visitante.
El problema de Roldán es por izquierda
A pesar de que la situación institucional está convulsionada, el técnico de San Martín ya piensa en el partido del viernes ante Juventud Antoniana, a jugarse a las 22.00 en el estadio Padre Ernesto Martearena. Para este duelo, el problema del DT proviene desde el sector izquierdo de la defensa. Bruno Lescano había ocupado esa posición el sábado ante Santamarina en reemplazo de Esteban Goicoechea, pero como llegó a la quinta amarilla no podrá estar en Salta. Para colmo, “Goico” no se recuperó del todo de su lesión en uno de sus isquiotibiales y, al parecer, no llegaría al partido ante los salteños. Las opciones son Lucas Bustos o Luis Vega. “Mañana (por hoy) probaré un equipo”, adelantó Roldán.
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