El IPV indicó que ascienden a 1341 las casas que se están ejecutando en diferentes puntos del territorio donde habitan comunidades indígenas. El agua potable y lo habitacional en comunidades aborígenes son aspectos sobre los cuales el estado provincial ha puesto acento a fin de revertir déficits existentes, y para ello se han creado planes de avanzada y muy particulares.
A la fecha en aquella región existen dos pozos activos en General Mosconi, uno en Maria Cristina, otro en El Potrillo, uno en lote Ocho y otro en Pozo de Maza, y ahora de acuerdo a lo dispuesto por el gobernador en su gira por el departamento Ramón Lista, se potencia el de El Quebracho, ya que el mismo venía siendo utilizado para cargar a los camiones cisternas que luego distribuían el agua, mientras que ahora quedará a un lado ese tipo de asistencia y será reemplazado por la red domiciliaria.
Lo propio ocurre en General Mosconi que ahora dispone de una segunda perforación exitosa, y que a través de una obra que lleva avanzado en un 76%, a través de un acueducto se transportará el vital líquido a un centro de distribución a impulsión, que luego hará que más familias dispongan del vital liquido en sus hogares.
Fue subrayado en la zona lo exitoso de este programa, dado que en esa región con escases de lluvias, desde el punto de vista de los centros de potabilización se mantiene bien dado el optimo abastecimiento de agua a través de los pozos ejecutados en el marco del programa “Esmeralda”, que fueron justamente las perforaciones a grandes profundidades para obtener el vital liquido en cantidad y calidad suficiente para cubrir las demandas de varias comunidades.
Para el administrador del SPAP, Julio Cesar Vargas Yegros, esta serie de obras “no hacen más que ratificar la fuerte decisión política del gobierno provincial en robustecer todo este proceso y darle sustentabilidad al servicio de provisión de agua potable en todo el oeste”, que es justamente una zona que por sus características climatológicas ha padecido cíclicamente un déficit de lluvias.
Lo habitacional
Son varias las decenas de viviendas para familiares aborígenes que se vienen ejecutando en diferentes comunidades aborígenes de la provincia, la que tiene algunas particularidades, sobre todo por respetar las pautas culturales indígenas y sumarle confort para que dispongan del mejor hábitat.
De acuerdo al informe proporcionado por el Instituto Provincial de la Vivienda, a la fecha se cuantifican en 1341 las que se están ejecutando en diferentes puntos del territorio donde habitan indígenas, y puntualmente en los departamentos del extremo oeste, como Ramón lista, Matacos y Bermejo, totalizan 438, muchas de ellas prontas a ser terminadas, estimándose incluso que un gran porcentaje del millar antes indicado, estarna habitadas este año por las familias wichi, tobas y pilagas que resulten adjudicadas.
De acuerdo a lo expuesto por algunos técnicos responsables de la ejecución de algunos de los proyecto, en determinados casos las viviendas que utilizan ladrillos producidos localmente, tiene unos 70 metros cuadrados de superficie cubierta, disponen de dos habitaciones, una amplia cocina-comedor, un fogón y galería. Una cisterna de unos 20 mil litros, la que se abastece a través del agua de lluvia, para lo cual se construye un dispositivo con canaletas para conducir esas precipitaciones al estanque, y se puede extraer el vital liquido con una bomba que también se les proveerá es una de las novedades.
Además de construirse un baño con lavatorio e inodoro, también se incorpora el pozo absorbente para los residuos cloacales, disponiéndose de columnas en su frente para una galería pintoresca.
Dada las altas temperaturas de esa región es que la vivienda tiene una cubierta elevada e incluso se le adosa de un sistema de aislación térmica compuesto por lana de vidrio y placa de durlock, con lo cual el interior se mantiene bastante fresco pese a los calores del ambiente.
Comentá la nota