El dirigente destacó los estándares de calidad alcanzados por las carnes locales.
Tras las variadas críticas que recibió el Plan Ganadero por parte de diferentes actores políticos de la provincia, el presidente de la Sociedad Rural catamarqueña, Francisco Sotomayor, destacó que las estrategias hayan permitido alcanzar altos estándares de calidad de las carnes locales. “Ya no se ven carteles que digan ‘Carne de Córdoba’ o ‘Carne de la zona’. Tenemos una media sangre competitiva con la de la Pampa Húmeda”, dijo a El Esquiú.com.
“Actualmente, uno recorre los campos de la provincia y ya no se ve esa hacienda criolla que realmente avergonzaba. Podemos decir que tenemos una media sangre de excelente calidad, competitiva con la de la Pampa Húmeda”, comentó Sotomayor.
Esa media sangre es resultante de un proceso de mejoramiento genético, en gran medida, como parte del Plan Ganadero que en 2012 distribuyó 200 toros reproductores entre los ganaderos de toda la provincia. Este fin de semana, en tanto, se presentaron en el predio que la Sociedad Rural tiene en la ruta nacional 38 240 crías de aquel lote, muchas de ellas con sus respectivas madres.
“El plan ha sido muy criticado, pero eso fue con fines políticos. Fue una inversión muy genuina, porque llegó directo a los productores y el 95 por ciento lo asimiló. Con excepciones, aquellos que por cierta negligencia se quedaron fuera del esquema no se sumaron al manejo de suelo, forraje, genética y tecnología, para obtener una muy buena terminación”, explicó el entrevistado.
Los 4400 productores catamarqueños que disponen de aproximadamente 300 mil cabezas (lo que arroja un promedio de 68 cabezas por productor) expresan que la provincia se encuentra en un momento de puesta en marcha de una actividad que, en su momento, fue pujante, pero que luego las políticas centralistas hicieron que menguara. “Estamos en una etapa de resurgir, de transformarnos en una provincia productiva, porque tenemos un potencial de recursos naturales magnífico”, dijo.
El Plan Ganadero, que ya tiene dos años de vigencia, distribuyó 200 toros reproductores, que dieron, en promedio, 50 terneros al año. Esto significa que se dispone de 25 machos aptos para la reproducción, por lo que se alcanzaron los 1000 reproductores de media sangre en la provincia, que están disponibles para aquellos ganaderos que no pudieron acceder a un ejemplar de pedigrí. Parte de esto es lo que se exhibió este fin de semana en la Sociedad Rural.
“El productor local, históricamente, trabajó con razas andaluzas que luego se fueron mezclando, reproduciendo y empeorando la calidad, porque es lo que sucede cuando se cruzan entre la misma familia. Por eso, en los años ‘70 y ’80, era común esa diferencia entre la ‘Carne de la zona’ y ‘Carne de Córdoba’. En ese momento, muchos productores veían que sus vecinos obtenían un mejor precio y se preguntaban por qué era eso. Se les explicó que era porque ofrecía mejor genética, mejor calidad de novillos. Hoy no existe más esa diferencia; no tenemos más carne magra, tenemos carnes de muy buena calidad”, concluyó.
El dilema de la comercialización
Así como en otros sectores productivos se implementaron estrategias para la mejora en la producción y comercialización (por ejemplo, la intervención de la empresa Aicat SE en agroindustria), Sotomayor planteó la posibilidad de establecer un Fondo Rotativo o Cíclico para favorecer que los productores cobren en efectivo al momento de ofrecer su hacienda. “En el caso de la ganadería, nosotros habíamos sugerido un Fondo Cíclico o Rotativo. La provincia podría asignar un monto -que no es significativo- para que el pequeño productor pueda cobrar de contado en el momento en que el matarife oferte por su hacienda en los remate-feria. Generalmente, se paga con cheques a 90 o 120 días. Si un productor tiene 8 vacas para vender, no le conviene financiar de esa manera. Estamos pidiendo que se implemente un Fondo que no sería una erogación para el Estado, porque los matarifes van a terminar pagando. Así, el productor se va a retirar con el dinero en la mano. Para cada sector debe haber un mecanismo distinto. Los que se han implementado hasta ahora son muy positivos, pero hay que diversificarlos”, explicó.
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