Con el Plan de Manejo en mano, ambientalistas plantean sus críticas

Tal como se preveía, la Asamblea por la Preservación de las Sierras salió a ventilar sus primeras críticas, una vez contando en sus manos el requerido Plan de Manejo que recientemente aprobara el Gobierno bonaerense, con la colaboración del municipio.
Como puntos más salientes de sus reparos, los asambleístas afirman que no cumple con los requisitos mínimos establecidos en la reglamentación de la ley de paisaje protegido, posponiendo cuestiones básicas como identificar las problemáticas ambientales.

“ソQue plan de manejo serio puede hacerse sin un diagnóstico?”, se preguntan, a la vez de puntualizar que se carece de zonificación, !no establece los mecanismos de participación y no contempla las condiciones para el acceso y circulación del público”.

Señalan que en la introducción del documento se expresa que la mesa de trabajo consideró entre otros antecedentes el Plan de Manejo de la Zona Protegida Natural Sierras de Tandil (PMZPNST). Al respecto los asambleístas recordaron que esta denominación corresponde al todavía pendiente plan especial de manejo del área serrana establecido en el Plan de Ordenamiento Territorial cuya presentación debía estar a los 540 días de su ratificación.

A pesar de que hace más de dos años se venció ese plazo, aún no ha sido terminado, ni dado a conocer, ni aprobado por el Concejo Deliberante. Entonces se preguntan “ソCómo pudieron usar como antecedente una norma que aún no fue aprobada y por lo tanto no existe como tal?”.

Otro de los reparos esgrime que de ocho ejes de trabajo, siete se dejaron para trabajar a lo largo de 2011: uso del agua, conservación de flora y fauna, gestión de agroecosistemas, turismo sustentable, planificación territorial, educación ambiental y energías alternativas.

El eje con mayores definiciones es el de reconversión de canteras.

Declara “Zonas especiales” a las áreas de extracción (aquellas que comprenden no sólo lo que está explotado sino el área mayor que se declaró como superficie a explotar en la dirección de Minería) y las distingue del resto de las superficies “que deberán cumplir las pautas generales de zonificación establecidas por la normativa vigente o la que en el futuro la reemplace”.

En las “Zonas especiales” se permitirán proyectos de reconversión “en el contexto del turismo sustentable” que incluyen hoteles para 70 pasajeros y espejos de agua, a lo que se preguntan “ソA que llaman sustentable? La malversación de palabras abunda entre los funcionarios…”.

Los preservacionistas subrayan que “reconvertir no quiere decir otorgar un premio por dejar de destruir, sino transformar una actividad destructiva hacia actividades no destructivas. Sin privilegios. Sin cometer la doble injusticia de permitir a quien destruyó una sierra hacer algo que no es permitido al resto de los ciudadanos”.

Reseñan que propuestas excelentes y apropiadas como el museo del picapedrero, senderos de interpretación geológica, circuitos de observatorios de flora y fauna, actividades deportivas de bajo impacto, parques escultóricos, circuitos de arqueología industrial, vivero de especies nativas, además de las actividades de trekking y vida en la naturaleza habituales, son algunas de las muchas actividades que podrían realizarse.

“Pero los funcionarios intervinientes sostienen que eso no es suficiente porque es lo que podría hacerse en cualquier Sierra y a las canteras hay que darles algo más. Esta intención de otorgar más privilegios a las canteras se concretó en este Plan de Manejo Ambiental”.

MAS OBSERVACIONES

En el mismo tren de reparos, la Asamblea refiere que “considerando que la empresa propietaria de la cantera no siempre lo es del predio que explota, el documento no aclara quien es responsable de la reconversión”.

Menciona cuatro canteras en actividad: El Centinela (de arena), Carba, El Naranjo y Montecristo (de piedra). Incluye también al Trincante, sin embargo la misma ya está cerrada pues debido a incumplimientos se le retiró el certificado de productor minero en 2007.

En este sentido, los preservacionistas consideran necesario aclarar dos cuestiones distintas. “el tratamiento de dar a todos los pasivos ambientales, incluidas las canteras abandonadas. Pero la ley se refiere a la reconversión de las canteras en actividad”.

“A pesar de que se les otorga a las canteras el privilegio de construir hoteles en donde para el conjunto de los ciudadanos no está permitido, ni siquiera se les exige el cese inmediato de la destrucción. Es más, probablemente se los financien”, acusan.

Subrayan que “este plan carece de un requisito básico: la zonificación. Uno de sus redactores por el municipio es Hugo Biasco. El mismo técnico es responsable del documento enviado desde el municipio a los arquitectos en el mes de diciembre. En el primero se dice que todavía no hay zonificación. En el segundo está hecha al detalle”.

En los considerandos de la Resolución que aprueba el Plan de Manejo se dice haber contemplado los contenidos de los aportes científico- técnicos realizados por la Universidad. Si bien los mismos fueron “no vinculantes” deberían aclarar que fueron tomados parcialmente y en algunos puntos contrariados. O bien colocar el informe completo al final como un documento en Anexos.

Establece que “La construcción participativa es la estrategia fundamental para lograr la legitimidad de los objetivos de conservación y la viabilidad social, política y económica del plan”, sin embargo considera como tal al taller del 25 de noviembre cuya convocatoria fue restringida y altamente deficitaria.

“La información que se proveyó fue parcial, las conclusiones no fueron informadas a los participantes y tal como aparecen en anexos del plan de manejo, la redacción no fue fiel a lo acontecido. Recordemos también que el pedido de Audiencia Pública se denegó argumentando que el taller del 25 de noviembre ofreció la instancia de participación. En suma, este tipo de taller es utilizado por los funcionarios como una instancia formal para intentar legitimar lo que se cocina bien lejos de la gente y evitar formas de participación más amplias”.

PARTICIPACION

La Asamblea insiste en que temas claves como gestión del agua, zonificación y construcciones, entre otros “quedan pospuestos para ser tratados en un Plan Operativo Año 2011, cuyo resultado deberá ser una programación a largo plazo del Plan de Manejo Ambiental a concluir en noviembre”.

“Entendemos que el año deberá ser usado para completarlo y mejorarlo, evitando que se constituya en una dilación más, un ganar tiempo para las explosiones y las construcciones en las Sierras. Hasta tanto no se concluya la zonificación definitiva, el municipio debiera suspender los loteos y aprobaciones de construcciones en las sierras”, añaden.

Asimismo, consideran que “está en los funcionarios decidirse a dejar de jugar al cuento de la buena pipa, y asumir el rol que les toca con transparencia, y en las instituciones y la ciudadanía, ponerle el cuerpo a esta discusión que nos definirá como ciudad y como sociedad”.

En pos de mayor participación, insisten en que “existe el tiempo suficiente para habilitar una genuina participación basada en transparentar toda la información, todos los intereses en juego, exponer claramente los criterios de todos los actores y dar el debate con la seriedad que el tema requiere”.

“Y con todo sobre la mesa -siguen-, ya no hay excusas para negar una Audiencia Pública y/o una Consulta Popular para refrendar o no el plan que finalmente se elabore, una manera democrática de resolver los conflictos y sentar bases sólidas para este Tandil del siglo XXI. ソUna ciudad diseñada por funcionarios afines a la especulación inmobiliaria, o por la ciudadanía que establezca las reglas de juego para todos y cuide las sierras, el agua, el Tandil que queremos?”.

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