“El plan de inseguridad está apoyado en cifras porque no hay capacidad para resolver“

“El plan de inseguridad está apoyado en cifras porque no hay capacidad para resolver“
El novel conductor de la cartera de gobierno, Marcos Verbeek, refirió que por no estar en la reunión del martes en la Escuela de Policía, para el tratamiento de la inseguridad imperante en la provincia, la oposición, no tiene autoridad moral para criticar al gobierno.

Si la autoridad moral se basa en la credibilidad que tiene una persona dentro de una sociedad determinada y nace del ejemplo ético de su comportamiento, de la coherencia entre lo que dice y lo que hace y de su comportamiento en dicha sociedad, esta petulancia de Verbeek, impropia de los sabios y prudentes, lo que menos refleja es su propia autoridad.

Porque no la tiene, es incapaz, como su antecesor Pedrini, y en sus dichos no subyace ninguna idea rectora.

Si bien decidimos no participar de la convocatoria proselitista del martes –destacando las propias palabras de Capitanich que todo acto que hace en estos días tiene trasfondo político para pedir el voto- si participé de las anteriores convocatorias donde Verbeek tuvo un comportamiento paupérrimo.

A diferencia de lo que se insinúa por el ministro, la gente sabe que las leyes penales se sancionan en el Congreso Nacional, y que nuestra Cámara de Diputados de la Provincia sí trabaja en los aspectos procesales o normas formales o rituales, y propicia las normas que luego debe aplicar el Ejecutivo. En la reunión previa, generada por vecinos autoconvocados, por la crispación que genera en la sociedad la ausencia de políticas públicas y la inacción del Ministerio de Gobierno ante la creciente ola de delitos en esta ciudad, Verbeek confesó que los cuadros de policía que egresan de la formación institucional, no se encuentran en condiciones de manipular armas de fuego. O sea que no es que no pueden portar armas, sino que no saben utilizarlas. Y quien no sabe utilizar sus elementos de trabajo no puede diferenciar entre prevenir o actuar.

Al igual que su jefe, quiso explicar con números, que en seguridad se invierte en automóviles, o en Cámaras.

Los vecinos saben que los primeros sirven para paseo –no para persecución, detención en casos de flagrancia u otros propios de las fuerzas de seguridad-y que una camada integral de vehículos asiáticos se tiraron por falta de previsión de que los repuestos no se importan por políticas kirchneristas de trabas aduanera. Para peor, las cámaras registran la inoperancia frente al delito.

Nos preguntamos, ante la falta de planes estratégicos, si en políticas públicas Verbeek dispondrá, ridículamente, que los policías porten pistolas de agua o revólveres de cebita para persuadir o desalentar a quienes delinquen utilizando armas de fuego. O los atacarán con los teléfonos celulares que tienen en sus manos para mandar mensajes de texto cuando están apostados en las calles céntricas.

En otro furcio, público, admitió Verbeek, que los Comisarios de cada Comisaría no conoce a la gente de sus jurisdicciones, reclamo que, entre otros, se vienen realizando desde la sociedad, porque no se logra la vinculación con la ciudadanía, quebrando la relación de confianza y la imagen de los servidores públicos, y que se llevó puesto al inoperante anterior.

En fin, el inexperto Ministro, al que Capitanich no dejó ni siquiera subir al patrullero en su Sáenz Peña para hacer patrullajes de campaña, no debe olvidar que el artículo 7 de la Ley de Seguridad establece que el responsable de esta materia es el Gobernador, es decir, el delegado del kirchnerismo.

Es posible que pueda, al menos, ser honesto, y hacer saber que su "plan de IN-seguridad" no tiene ninguna acción concreta, ni capacidad para enfrentar a los delincuentes, por incompetencias notorias que no está en condiciones de resolver.

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