Las obras públicas del gobierno nacional se están reactivando en el centro del país, pero todavía no hay emprendimientos importantes del Plan Belgrano para Tucumán ni las provincias vecinas.
Según publica este lunes el diario La Nación, entre marzo y mayo, de acuerdo con un relevamiento nacional, provincial y municipal elaborado por la consultora C&T Asesores Económicos, se triplicaron las licitaciones de obras: se registraron más de 50 convocatorias mensuales para la realización de obras hidráulicas, civiles y de arquitectura de más de 15 millones de pesos (poco más de un millón de dólares), contra un promedio de 17 operaciones mensuales entre septiembre de 2015 y febrero de 2016.
"Se detecta un importante avance en la programación de obras relevantes, que darán impulso a la construcción, uno de los rubros de mayor contracción en el primer trimestre del año a partir justamente del freno de la obra pública, y que se vio además reflejado en una caída del empleo", dice Ricardo Castiglioni Cotter, socio de C&T Asesores Económicos.
"Una buena parte de las obras licitadas son viales, pero también hay bastantes obras de infraestructura, hídricas e, hidráulicas, como la canalización de arroyos para prevenir inundaciones. Hay muchas rutas, viviendas, obras edilicias en instituciones educativas", subraya.
Sólo en obras viales, dice Gustavo Gómez Repetto, vocero del Ministerio de Transporte, tienen previsto ejecutar obras por $ 32.000 millones, entre obras nuevas y la reactivación de algunas que habían quedado inconclusas en la gestión anterior. "Retomamos obras que estaban paralizadas hace años, como la de la Ruta 8, que va a Pergamino; la 7, a Juníin,; y la 5, a Bragado, que para el 2019 serán autopistas. Estamos relicitando muchas otras. La gran licitación que hicimos es una que le sacamos a Lázaro Báaez, la ruta 3, donde detectamos un sobreprecio del 50 por ciento", detalla Gómez Repetto.
Entre marzo y mayo, ya fueron adjudicadas obras por más de $ 15.000 millones de pesos entre 30 proyectos obras relevantes.
Tucumán no figura en el listado.
El valor promedio de los adjudicados en los tres meses relevados, dice el informe de C&T Asesores, fue diez veces mayor al promedio de los seis meses previos. Los nombres de los adjudicatarios, en la mayoría de los casos, son todos conocidos dentro del mundo de la obra pública, hoy bajo la lupa más que nunca, después de la detención del ex secretario del área José López.
Una de las obras licitadas más grandes es del tendido de gasoductos troncales en la provincia de Córdoba, por $ 8600 millones de pesos, que fue adjudicada a un consorcio conformado por Electroingeniería (de los empresarios Gerardo Ferreyra y Osvaldo Acosta), China Petroleum Pipeline Bureau, Iecsa (de Ángelo Calcaterra, primo del presidente de la Nación), China Communications Construction Company, y la brasileña Odebrecht. También se convocó a la construcción del segundo emisario del Arroyo Vega, en la Capital Federal; una obra de $ 2108 millones de pesos, que quedó a cargo de las constructoras Benito Roggio e Hijos, José Cartellone Construcciones Civiles, y Supercemento.
Otra de las licitaciones de mayor envergadura se hizo en la provincia de San Luis, para la construcción del circuito automovilístico y del parque La Pedrera, además del desarrollo del estadio único. Son $ 1571 millones que quedaron en manos de una unión encabezada por las empresas Rovella Carranza, Green y Alquimaq, y por Lumma.
"Las licitaciones se hicieron con precios razonables; antes el tema eran los fuertes sobreprecios, no sólo por la corrupción, sino porque cóomo se demoraba mucho en los pagos, en el precio se incluía el costo financiero", opinóa Castiglioni Cotter.

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