Una “Plaga Positiva” que quiere instalarse en el sur

Una “Plaga Positiva” que quiere instalarse en el sur
Es un grupo de vecinos que se reúne a limpiar plazas. Comenzó en la Ciudad de Buenos Aires y quiere ampliarse al Conurbano. En San Fernando será la primera experiencia bonaerense pero esperan que en la región también haya voluntarios que recojan el guante.

Hacer lo que “no se tiene por qué hacer” y potenciar la vida verde es el principal atractivo de “Plaga Positiva”, una ONG que convoca a voluntarios para limpiar espacios públicos que los mismos vecinos y vecinas quieren recuperar. Comenzaron en la Ciudad de Buenos Aires pero ya hay experiencias en el Conurbano que esperan ampliarse: quien quiera puede organizar una “mini-plaga” y potenciar la vida en clave ecológica.

En marzo del año pasado se realizó el primer llamado en la plaza porteña Arenales. Con bolsas de residuo y remeras verdes -que luego se convirtieron en casacas con el logo de la cruzada- libraron el espacio de latas de gaseosas, papeles y desechos producidos por las mascotas del barrio. Plaza Francia, el parque Saavedra y el Rivadavia fueron otros puntos de contacto de la iniciativa, que quiere instalarse en el Conurbano.

“La Plaga tiene dos tipos de acciones: las colectivas mensuales, donde todos nos juntamos en un punto. Y las ‘mini-plagas’, que quien quiera puede ejecutar en cualquier momento y lugar”, señaló Juan Manuel Guerrera, integrante de la propuesta. La intención es llevar el mensaje más al sur y contagiar a los ambientalistas de la región se sumen: “Sólo tienen que elegir un lugar, limpiarlo y enviarnos las fotos”, sintetizó, en diálogo con LA TERCERA.

Bajo el lema “tirá tu basura en el cesto”, la iniciativa se convoca a través de una página de Facebook que se llama como el proyecto y que ya superó las 1.800 adhesiones. “Agrupa a miles de individuos, que no se juntaron nunca”, señala la presentación on line de la propuesta, que busca incrementar sus adeptos en distintos puntos del Gran Buenos Aires. En dos meses se realizará por primera vez en terreno bonaerense, en San Francisco o Tigre, pero esperan que sea sólo el principio.

Además de favorecer al medio ambiente, preservar el espacio público tiene un valor simbólico porque “son donde se expresa una sociedad, lo que la refleja”, definió el referente. “Es donde se ponen en evidencia valores sociales como el respeto, la convivencia y hasta la seguridad”, reforzó.

Por eso, las “plagas” también son para involucrarse, al considerar que “pasar a la acción directa es condición ineludible para cambiar la parte de la realidad que no satisface”, convocó el hombre. Si bien algunas personas ya adoptaron de manera individual un comportamiento ecológicamente responsable, desde no tirar basura a la calle hasta cuidar el agua, la tarea colectiva vuelve el mensaje más evidente. Y busca contagiar.

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