A un lado del cuerpo, la policía encontró dos blíster de píldoras vacío y una botella de agua a medio tomar. Hoy los peritos del CIF llevarán a cabo la autopsia en el hospital San Bernardo.
Desde las 8 de hoy, personal del Cuerpo de Investigaciones Fiscales tiene previsto realizar la autopsia del cuerpo del ingeniero, Luis Eduardo Aguirre, hallado ayer a la tarde cuando los rastrillajes de la policía, vecinos, amigos e integrantes de distintos instituciones de rescate concentraron la búsqueda en la zona de Lesser y Castellanos.
Sandra Yáñez, la esposa del ingeniero, denunció la desaparición de su marido el lunes a la mañana, con lo cual se activó una intensa tarea de rescate que a medida que corrieron las horas sumó cada vez más voluntarios.
Según lo informado, fue una patrulla de la División Canes de la Policía la que encontró ayer a la tarde el cuerpo sin vida de Aguirre, el cual estaba en el caucedel río, a la altura de un camino que conduce al camping de los médicos, en la zona de Lesser.
El cadáver fue hallado boca abajo en un sector donde el cauce tenía una profundidad de unos 30 centímetros. Junto al cuerpo, los policías encontraron dos blíster de un fármaco conocido vacíos y una botella de agua, con la mitad de su contenido.
Al examinar el cuerpo, los policías confirmaron la identidad de Aguirre, quien vestía la ropa descripta por sus familiares. Los efectivos hallarlo también la billetera del ingeniero y descartaron signos de violencia en el cuerpo.
No obstante, y al tomar intervención, el fiscal de turno, Ramiro Ramos Osorio, dispuso que el traslado del cuerpo a la morgue a fin de que hoy se practique la autopsia, diligencia a través de la cual se espera establecer la causa del deceso.
Por las pistas halladas, la primera hipótesis apunta a un supuesto suicidio, teoría que se refuerza en las declaraciones de su mujer, quien reconoció el cuadro depresivo de Aguirre.
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