El Partido Pirata alemán afronta sus primeras elecciones generales este domingo, tras su inesperado éxito en los últimos comicios europeos, como alternativa pragmática, ajena a la burocracia y el dogmatismo del resto de partidos, y con el libre intercambio de contenidos en Internet, pidiendo el respaldo de "los desencantados".
Su reciente éxito, cimentado sobre todo a través de Internet, que es su mensaje y su medio de difusión, los ha puesto en las elecciones generales cono una opción preferida entre muchos jóvenes, decepcionados con la retórica electoral tradicional. Queda, sin embargo, la incógnita de si, tras obtener el 1,9 por ciento de los votos en las pasadas elecciones regionales del estado federado de Sajonia, cumplirán con su objetivo de conseguir entre un 3 y 4 por ciento, o si conseguirán incluso rebasar la barrera del 5 por ciento necesario para acceder al Parlamento.
Los piratas, no obstante, se mantienen cautos ante la euforia electoral que despiertan entre los internautas y eligen no especular sobre la posibilidad de formar coalición con alguna de las fuerzas tradicionales.
"Con los únicos que categóricamente no negociaremos es con las posturas extremistas. Con los demás, todo depende de hasta qué punto están dispuestos a aceptar nuestras propuestas. La especulación no nos lleva a ningún lado", afirmó ayer el candidato pirata Florian Bischof, en su presentación en sociedad.
Ante la incógnita ideológica que presenta la nueva formación, Bischof señaló que los piratas no tienen cabida en la clasificación tradicional de los partidos de derecha o izquierda. "Esas son concepciones de hace cien años. Ahora el mundo es altamente complejo y nosotros podemos romper esa dinámica", aseguró Bischof.
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