Pirané: Guardaespaldas del Intendente sacó un arma en medio de un velorio

Un confuso hecho ocurrió en la localidad de Pirané que involucró al Intendente Salinas a partir de la muerte de un empleado de la comuna durante su horario laboral y ante la falta de equipamiento de trabajo.

Sobre el hecho, el ex concejal de la ciudad, Mario Vázquez, afirmó que el empleado de 36 años “fallece tras un accidente mientras realizaba su tarea de recolección de residuos, uno de los contenedores aplasta y tritura uno de sus pies. Al ser trasladado a la capital para ser tratado perdió la vida días después de haber sido operado”.

“La comunidad está dolida por la perdida de este trabajador y que era conductor de programas de radio. Lo que duró desde el accidente hasta su deceso, el intendente no logró satisfacer las necesidad que eso conlleva”, dijo el entrevistado que detalló que el jefe comunal no se habría hecho cargo de los gastos relativos a la atención medica de complejidad que suponía el accidente que había sufrido.

“Con un salario de un empleado que ronda los $500 nadie está preparado para una atención como la que hace falta. Los familiares estaban dolidos por este destrato”, agregó Vázquez que destacó que tras el deceso del empleado, familiares y amigos indicaron al Intendente que “no sería aconsejable” que se haga presente en el velatorio del mismo.

Haciendo caso omiso de las advertencias, el primer mandatario se presentó de todos modos al lugar de la ceremonia religiosa en compañía de su guardaespaldas: “Debe ser el único intendente que tiene guardaespaldas. Uno entiende que una persona de ese tipo debe tener alguna preparación pero acá tenemos un matón que porta armas”, afirmó el entrevistado que agregó que dicho personal tiene antecedentes de violencia y de disparos con su arma de fuego.

“Los familiares, indignados, reaccionaron sobre el y su guardaespaldas y ese fue el detonante de todo”, expresó Vázquez.

Agresiones

La situación derivó a que los vecinos molestos terminaran golpeando al intendente, su guardaespaldas y el vehículo municipal en el que se trasladaban: “La reacción de esta guardaespaldas fue la de sacar su arma y tratar de usarla. Quizás en defensa propia, los presente reaccionaron sobre el”, dijo y ratificó que no es la primera vez que el guardaespaldas tiene este tipo de reacciones violentas.

“Por la función que he tenido, tengo trato diario con los empleados y hay una profunda indignación hacia el intendente. El día de la sepultura, el Municipio no decretó el asueto correspondiente”, detalló Vázquez que agregó también que los empleados municipales no pudieron acompañar el féretro ya que debían trabajar.

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