Se produjo este mediodía en “la palmerita”, sobre la ruta nacional 11. Efectivos de infantería desalojaron la protesta aborigen en medio de piedrazos, botellazos y disparos de arma de fuego.
Según explicó a NORTE el jefe de la Policía del Chaco, Gustavo Peña, uno de los agentes recibió un disparo en el pecho. El impacto dio en el chaleco antibalas y evitó que el hecho termine en una tragedia.
Infantería realiza el desalojo y la ruta se ve repleta de piedras y cascotes.
Pese a esto, tras el enfrentamiento, dos agentes de policía permanecen internados en el sanatorio Güemes. Uno de ellos sufrió la rotura de la parte superior de su tobillo, mientras que el otro se rompió los ligamentos cruzados.
Por el hecho se detuvo a dos personas, a quienes además se les secuestró armas blancas. También se secuestraron vainas servidas de calibre 22 y se están analizando los impactos en el chaleco antibalas y en un guardarraíl de esa sector de la ruta 11.
Preocupa la escalada de violencia
Según el comisario Peña, el piquete se desalojó tras intentar que los manifestantes despejen la ruta por la vía del diálogo, y pese a que enviados de Casa de Gobierno negociaban la asistencia por la cual realizaban la protesta.
Tras los incidentes, los policías frente a "la palmerita".
“La Policía del Chaco tiene la firma directiva que no se puede permitir la interrupción de la circulación en las rutas. Es una directiva clara y precisa y por ello tras agotar las mediaciones, se procedió al desalojo sin violencia”, expresó Peña.
El jefe de la Policía resaltó que el avance del grupo policial presente fue “sin ningún tipo de armas”. Pero que pese a esto los manifestantes “arrojaron piedras, palos y botellas” y “realizaron disparos de arma de fuego”.
Reconoció que en ese momento “el personal policial tuvo que usar gases” para dispersar a la multitud.
“Lo que ocurrió fue lamentable, es notoria la violencia con la que se comportaron los manifestantes, que no es la primera vez que reaccionan de esta manera”, precisó Peña.
Los cabecillas están identificados
Entre los manifestantes que atacaron a los policías se encuentran al menos dos dirigentes aborígenes a quienes la policía identifica como los “cabecillas” en la protesta de hoy y otras que se produjeron semanas pasadas.
“El procedimiento fue totalmente filmado, en los videos se puede observar claramente la manipulación de armas de fuego y la extrema violencia con la que agredieron a los efectivos”, indicó el jefe de la policía.
El caso está en manos de la fiscalía de turnos y será la justicia quien determine cuáles serán las próximas actuaciones.
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