La delegación viajó por más de 9 horas y realizó una escala en Guayaquil, en donde se entrenó en el estadio de Barcelona. Hoy arribará a Quito y por la tarde hará el reconocimiento del estadio en el que se presentará ante Independiente del Valle a 2500 metros de altura
Con la ilusión que despierta participar en la Copa Libertadores de América, Estudiantes se instaló ayer en Ecuador a la espera del partido de mañana ante Independiente del Valle.
Una delegación compuesta por 20 jugadores, cuerpo técnico, utileros y dirigentes partió desde Buenos Aires durante el último tramo de la madrugada y aterrizó en el aeropuerto internacional de Guayaquil a las 11 (hora local), las 13 de Argentina.
Si bien de entrada no se habían conseguido la cantidad de pasajes suficientes para todo el equipo, el hecho de haber dividido al grupo en dos facilitó el traslado a la llanura guayaquileña, evitando instalarse 48 horas antes del partido en la altura de Quito.
El calor y la humedad fue motivo de recurrentes comentarios entre los jugadores, que por la tarde realizaron movimientos livianos para relajar los músculos en el estadio de Barcelona de esa ciudad.
Para cambiar la racha, se arriesga mucho
Teniendo en cuenta que la ciudad de Sanloquí, en la que se jugará el partido de mañana ante Independiente del Valla se encuentra en la Provincia de Pichincha, a más de 2500 metros de altura a nivel del mar y escasos 40 kilómetros de Quito, llamó la atención que Estudiantes decida instalarse ayer en Guayaquil y recién vaya a Quito arriesgándose a sufrir los efectos de la altura.
Según la explicación aportada por la dirigencia, se tomó esta decisión sobre la base de los antecedentes de los viajes del 2008, 2009 y 2010. En todas esas ocasiones (dos de ellas fueron contra Liga de Quito y una contra Deportivo Quito), el equipo llegó el mismo día a la altura y perdió.
Ahora, aún sabiendo que no es lo más aconsejable instalarse 24 horas antes de un partido oficial, el cuerpo técnico aprobó el hecho de viajar dos veces en dos días (martes a la noche de Buenos Aires a Guayaquil y miércoles de Guayaquil a Quito) intentando “romper” el maleficio.
Si bien está en evaluación, no se descarta la utilización de citrato de sildenafil como baso dilatador para contrarrestar la posible falta de oxígeno de algunos jugadores.
La posible formación para enfrentar mañana a Independiente del Valle tiene a Navarro, Aguirregaray, Schunke, Desábato, Rosales, Auzqui, Gil Romero, Gil, Pereira, Vera y Carrillo. Aunque no se descarta la inclusión de Israel Damonte por Gil Romero en la mitad de la cancha, en una situación que terminará de definirse mañana en la previa al partido.
La fortaleza del Rumiñahui
Con la mente puesta en el partido ante Estudiantes, el plantel de Independiente del Valle entrenó ayer, en horario matutino, en el Centro de Alto Rendimiento de Amaguaña. Hoy, en tanto, lo hará por la tarde en el estadio Municipal Rumiñahui, una verdadera fortaleza ubicada en la ciudad de Sangolquí, provincia de Pichincha.
El caso es que el equipo dirigido por el uruguayo Pablo Repetto ha evidenciado un andar muy sólido en 2014 en condición de local. Por el campeonato ecuatoriano, registró 14 victorias, seis empates y apenas dos derrotas. En tanto, en la pasada edición de la Copa Libertadores, registró dos triunfos y una igualdad. En total, sumó el 73.3% de los puntos que disputó en su casa.
Si bien el entrenador no dio pistas sobre el equipo, Independiente recibiría mañana al Pincha con: Librado Azcona; Mario Pineida, Andi Caicedo, Luis León, Luis Ayala; Marco Ramos, Dixon Arroyo, Julio Angulo, Gabriel Cortez; Bryan Cabezas y Walter Chalá. En tanto, el DT no descarta darle algunos minutos al flamante refuerzo: el delantero uruguayo William Ferreyra.
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