Por Diego GeddesFue en un balneario céntrico, donde está prohibido circular con vehículos. Está imputado por “lesiones graves”.
“Lo dejó tirado como un perro”, denunció ayer la madre del chico atropellado, en la puerta de la clínica, aunque un rato más tarde Vila defendió a su hijo y dijo que no paró porque pensó que lo querían asaltar o le querían pegar.
El hecho ocurrió a las 6.50 del domingo, pero trascendió recién ayer. Agustín Vila, de 30 años, circulaba con su camioneta Range Rover por la playa pública, algo que está prohibido por las normas municipales. Según explicó su padre al sitio Pinamar24, su hijo iba por la playa y vio una persona que venía “tambaleando” y que “se tiró sobre el auto, no sabe si para golpear el auto o qué”. Vila dijo que su hijo se detuvo unos metros más adelante para ver la escena y entonces vio un grupo de personas “en tono amenazante y siguió” porque “no sabía si le querían asaltar o pegar”, dijo.
Siempre según la versión del empresario, después de ese incidente Agustín volvió a su casa y a los 20 minutos regresó a la playa, pero al no encontrar a nadie fue a ver a su padre y juntos decidieron ir a la comisaría a hacer una denuncia. “Fuimos a denunciar un daño o un presunto asalto”, dijo Vila. Fue allí cuando, dicen, se enteraron de que había un herido. “Dejamos la camioneta para que le hicieran las pericias y mi hijo Agustín fue imputado por lesiones graves. El se puso a disposición de la Justicia, y empezamos a averiguar por el chico accidentado”.
La camioneta –que tiene una patente de concesionario– seguía ayer secuestrada en una comisaría de Pinamar, a la espera de los peritajes. A simple vista, se advierte que el espejo retrovisor del lado izquierdo está arrancado, aunque estaba estacionada de trompa y no se podían ver los daños en la zona delantera. En la comisaría declararon el conductor y el acompañante, y en cuanto esté en condiciones declarará también la víctima, al igual que las personas que estaban con él.
Las cámaras de seguridad que están instaladas en la zona de la playa –y que podrían haber detectado en qué zona bajó a la playa la camioneta de Vila– no están en funcionamiento. El empresario aseguró que la médica policial constató que el joven herido tenía “aliento etílico” diez horas después del accidente, aunque no aclaró por qué su hijo circulaba con una camioneta por una zona prohibida.
“Mi hijo estaba sentado con unos amigos, estaban sacándose fotos. Apareció esta camioneta que lo arrastró y lo dejó tirado. No paró para nada, no frenó. Se fue y no le importó”, dijo Haydée, la madre de Nilberto, que tiene 25 años y trabaja en una tapicería. Su familia es de Jujuy, pero están instalados en Ostende desde hacer varios años. “¿Quién va a pensar que te va a atropellar una camioneta en la playa?”, repetía.

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