Dicen que funcionarios de Asuntos Hídricos fueron convocados a una reunión por esta problemática pero ninguno asistió.
La reunión debía realizarse con el responsable de Recursos Hídricos del Gobierno, a quien los pobladores querían expresarle, una vez más, la preocupación que les genera el avance del cauce del río Pilcomayo sobre ese tramo de 25 kilómetros de la ruta nacional 86 que une Santa Victoria Este con misión La Paz.
Según lo que se anunció hace más de dos años, cuando se dio a conocer el proyecto de pavimentación de la ruta provincial 54, para el cual se utilizan más de 500 millones del Fondo de Reparación Histórica, esos 25 kilómetros serán enripiados.
Pero la realidad para los pobladores del chaco salteño aparece mucho más que preocupante porque el Pilcomayo avanza sobre ese tramo y amenaza con dejar aislados a puestos, comunidades aborígenes y parajes de esa olvidada región de Salta.
La reunión era para definir qué tipo de obras deben ejecutarse para evitar el avance del Pilcomayo.
Por el faltazo de los funcionarios, los pobladores se mostraron más que molestos. “No tomaron ni siquiera la precaución de avisar que no venían, simplemente no aparecieron”, refirió el diputado por el departamento Rivadavia, Ramón Villa.
En la reunión estuvieron presentes Víctor González, cacique de las comunidades de Misión La Paz; Pablo Lozano, presidente del Concejo Deliberante de Santa Victoria; un vocal del IPPIS y varios caciques.
Ricardo Dean, de la Secretaría de Recursos Hídricos y otros técnicos de esa área eran los funcionarios invitados pero, como no estuvieron presentes, los pobladores convocaron a una nueva reunión para el próximo 4 de abril.
El diputado Ramón Villa explicó que “el avance del Pilcomayo es inminente si no se hacen trabajos y obras de defensas que deben ejecutarse en un tramo no demasiado extenso pero fundamental para que el río no avance más”.
El legislador explicó que el curso de agua “ya "se comió' las banquinas de ese tramo de la ruta”.
“Lo que sucederá si no se frena el avance es que quedarán aisladas comunidades como Misión La Paz, La Estrella, Las Bolsas, Las Vertientes y una gran cantidad de puestos y parajes donde residen criollos y aborígenes”, advirtió.
En una región donde el olvido es moneda corriente, los pobladores esperan ahora que en la próxima reunión, convocada para el 4 de abril, los funcionarios asistan pero también que acerquen algún tipo de soluciones.
Comentá la nota