“Ya no me sorprende nada” dijo ayer el intendente electo Néstor Di Pierro respecto de la imputación al jefe del Centro de Formación Policial de Puerto Madryn por el robo al cajero de Pirámides, acusado además de integrar una banda “poliladron”.
Néstor Di Pierro: “acá se han removido jefes policiales y se ha puesto en funciones a quienes eran anuentes con el poder”.
“Esto es producto de lo que se ha hecho con nuestra policía provincial; es producto de lo que ha venido sucediendo en nuestra provincia con la seguridad y nuestras fuerzas: una fuerza hoy tan desmembrada como para apuntar a algunos ilícitos como estos, como narcotráfico, como secuestro” dijo ayer Néstor Di Pierro tras la imputación al comisario Juan Manuel Caimi en una causa delictiva.
Puso sin embargo una bisagra para indicar que no hay que involucrar a toda la policía en estos hechos, y que hay muchos excelentes policías, con años dentro de la fuerza, “que muchas veces no accionan porque no están respaldados por el poder político”, y puso el foco en la necesidad de capacitación y contar con una política de seguridad que en los últimos años no ha tenido la provincia.
“Parece que acá no pasa nada, se han removido jefes policiales, se ha puesto en funciones a quienes eran anuentes con el poder, y tenemos un ministro de Gobierno que se llevó casi 100 policías a su ciudad el día de las elecciones (provinciales)”.
La crítica hizo blanco directo en Héctor Castro, intendente electo de Cholila, ciudad sobre la que dijo que el 20 de marzo contó con más policías que todo el resto de la provincia.
“Hoy la calle está ganada por los vándalos y cuando no hay orden, no hay parámetros de convivencia, ni responsabilidad marcada, pasan estas cosas”, acotó Di Pierro para formular nuevamente que ninguna decisión de fondo tomada al respecto servirá si es formulada desde un compartimento estanco, y que debe ser por ende responsabilidad política, institucional y de la comunidad.
“Estamos hablando de potenciar el deporte, el sistema educativo y la capacitación en los jóvenes que han dejado de estudiar, de potenciar cosas que nos van a ir permitiendo sacar los chicos de la calle, de la droga y el alcohol”, sintetizó. En el mismo sentido, además de señalar que su gestión será dentro de los barrios y no detrás de los escritorios aludió a lo que será la reestructuración municipal.
Aseguró que es el punto de análisis en la actualidad, para variar el perfil municipal en los aspectos administrativos y burocráticos, con una estructura “muy chica y muy dinámica”.
NOMBRES, EN NOVIEMBRE
Di Pierro habló de reestructuración pero no dio los nombres de quienes lo acompañarán para llevarla adelante. Dijo que estos se conocerán recién después del 23 de octubre, “sobre el filo de los primeros días de noviembre”, aunque anticipó la posibilidad de participación de extrapartidarios. “Estamos hablando con distintos sectores, con gente con conocimiento de algunos temas que queremos encarar. Propios y otros extrapartidarios”.
En cuanto al contexto provincial, consideró que siempre hubo “algunos vivos que vivieron de las peleas regionalistas” y que aunque resulta evidente que a algunos sectores les molestó la recomposición de la relación entre Martín Buzzi y el Gobierno nacional, “nosotros la celebramos” ya que redunda en beneficio de la gente.
Remarcó sin embargo, que de cara al armado del gabinete provincial, se apunta a que “el plato esté equilibrado” porque es con el desequilibrio que empiezan los problemas, de modo que será ese un punto de discusión “con quien sea: vamos a discutir ese equilibrio y a trabajar en conjunto con el Gobierno provincial. Vamos a acompañar esa gestión porque es un gobierno del peronismo más allá de las diferencias y los posicionamientos”.
Di Pierro también informó que a su retorno a la provincia comenzará una serie de reuniones con los intendentes electos del FpV y de otros sectores, para comenzar a debatir temas como la coparticipación federal y regalías petroleras, para concluir con una reunión con el gobernador y vice electos.
No anticipó propuestas al respecto ya que los próximos meses serán dedicados a mirar números y analizar los contextos, para llegar a la reunión final con una certeza respecto de cuál será el planteo a efectuar.


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