El ex ministro y senador chileno critica el modo de gobernar del nuevo presidente.
Piñera asumió en condiciones muy duras. Así y todo, las críticas son feroces...
La gran promesa de Piñera era cambiar la forma de gobernar Chile. Dice que estuvo 20 años preparándose. Yo digo que no se nota. Soy crítico de los nombramientos: en el gabinete todos son del mismo arquetipo, del mismo colegio, egresados de la Universidad Católica, todos gerentes que vienen del mundo privado. Eso no expresa la diversidad de Chile. Tienen un evidente problema de improvisación y falta de coordinación de áreas. Pero además, es excesivamente personalista, quiere estar en todo. El siempre dice que es una locomotora, y lo es, pero así como va, puede descarrilar.
Muchos pensaron que el terremoto podía ser una gran posibilidad de mostrar eficiencia...
La reconstrucción es una oportunidad, pero también es un conjunto de amenazas. Es una gran oportunidad para mostrar que son ejecutivos, que tienen sentido de urgencia y habilidades gerenciales frente a los "burócratas" de la Concertación. Pero la amenaza es que se transforme en un gran negocio, que los conflictos de intereses que no logran manejar se les vengan encima.
Hay una discusión acerca de la cifra de la reconstrucción.
El presidente habló de 30.000 millones de dólares, pero en el financiamiento van a ser menos. Chile puede sacar sin problemas 1.000 millones de préstamos, se pueden sacar 4.000 del fondo de estabilización que dejó la Presidenta Bachelet, en total unos 11.000. Podría colocar papeles, reasignar gastos y subir impuestos, y así podría conseguir 12 o 13 mil millones de dólares.
Con la excusa de búsqueda de fondos ¿podría llegar la privatización de CODELCO (la empresa estatal de explotación de cobre)?
No hay una razón financiera para que el Estado salga de allí. Lo único que quieren los bancos con Chile es prestarle. Pero no se está hablando de CODELCO, sino de otro paquete menos espectacular pero sabroso, que son las participaciones minoritarias del Estado en las empresas sanitarias.
¿Por ejemplo?
En Aguas Andinas el Estado de Chile se guardó el 30%. Eso vale mucho. De las tres empresas grandes, en la más grande el Estado tiene el 80%, de eso puedes tener unos 700 u 800 millones de dólares. Pero empiezan los problemas, porque no hay necesidad. Es importante hacer bien los cálculos Si venden es porque quieren privatizar, no porque necesiten caja.

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