A tres días de concluir su gestión, el saliente mandatario analizó su tarea y exhortó a su sucesora a continuar por la senda del crecimiento. Además afirmó que la centroderecha "puede volver al poder en 2017"
"Entre los temas que estimo pendientes está la necesidad de una nueva reforma previsional, que permita darles a nuestros adultos mayores pensiones más dignas, una tercera edad más plena y feliz. Hemos estado trabajando en esto durante dos años y pensamos que es bueno dejar al país, a la Presidenta y al futuro gobierno una propuesta que refleje ese esfuerzo. Aunque si la Presidenta la va a tomar o no será una decisión de ella", explicó el mandatario aún en funciones.
"Reconstruimos nuestro país luego de un terremoto devastador"
Piñera aprovechó para destacar los principales aspectos del legado que dejará su gobierno. "Reconstruimos nuestro país luego de un terremoto devastador, y recuperamos la capacidad de crecer, de crear empleos, de innovar, de emprender, de recuperar la inversión, mejorar los salarios. El posnatal de seis meses para todas las trabajadoras y no a una de cada tres, como era antes. La sala cuna universal, el acceso a la educación preescolar gratuita y garantizada. También, muchos perfeccionamientos a nuestra democracia. Es muy difícil destacar un solo legado, sobre todo en un gobierno como éste que quiso enfrentar muchos problemas en forma simultánea", recordó el jefe de Estado chileno.
También le contestó a algunos funcionarios del nuevo gobierno, que lo criticaron por su desempeño durante los cuatro años al frente del país. "Me sorprende lo que he escuchado de algunas autoridades del futuro gobierno, porque es malo partir por no asumir su propia responsabilidad. Son ellos los que van a gobernar Chile, y son ellos los que tienen que asegurar que el país siga creciendo con fuerza. Usted sabe que el crecimiento tiene mucho que ver con las expectativas futuras, y ellos tienen que hacerse cargo de las expectativas que han creado", señaló Piñera.
Sobre el futuro escenario, el actual Presidente dijo que "no quiero hablar de temores, pero en la vida nada es gratis. Muchas de las políticas que anunció la Nueva Mayoría no son políticas procrecimiento, proempleo o promejoría en los salarios, falta una mayor preocupación por el crecimiento. ¿Hay una meta de crecimiento que se haya anunciado? Porque nosotros anunciamos nuestras metas de crecimiento, inversión y empleo. Pero de ellos solamente escuchamos reforma tributaria, asamblea constitucional, reforma educacional. Eso no es suficiente para gobernar un país".
Luego de haber ganado la elección presidencial en 2009, el oficialismo perdió todas las siguientes elecciones, incluida la de mediados de diciembre que consagró a Bachelet como nueva mandataria. Un récord muy negativo que despertó la búsqueda de culpables en la coalición gobernante, y que Piñera no pudo ocultar en su discurso.
El acuerdo marítimo con Perú fue el último gran mojón de la gestión Piñera
"Así como nosotros teníamos la responsabilidad de gobernar, la Coalición por el Cambio tenía la responsabilidad en las siguientes elecciones. Por eso me parece tan contradictorio que la misma coalición que sólo miró a miembros de nuestro gabinete al momento de buscar candidatos presidenciales (Golborne, Allamand, Longueira, Matthei), pretenda eludir su propia responsabilidad. Aunque por supuesto que nosotros también cometimos errores, como por ejemplo la falta de unidad y la sucesión de un candidato tras otro", indicó.
"La centroderecha tiene múltiples misiones. Tiene que ser una oposición dialogante"
La dolorosa derrota obligó a la centroderecha a pensar de inmediato en el siguiente comicio presidencial, previsto para 2017 y en el que Piñera ve posibilidades de triunfo. "Por supuesto que la centroderecha puede volver al poder, pero de aquí en adelante tiene múltiples misiones. Por un lado, tiene la obligación de construir un proyecto político basado en nuestros valores y principios, pero que recoja los problemas y desafíos del presente y futuro, para proponerle al país un camino de futuro. Y también tiene que definir su tipo de oposición frente al gobierno de la presidenta electa. Yo pienso que tiene que ser una oposición dialogante, constructiva, bien intencionada, pero al mismo tiempo muy firme en la fiscalización de las metidas de mano y pies, y también en la defensa de nuestros valores y principios. Además, debe defender con fuerza y convicción las obras de este gobierno", agregó el mandatario.
El rumor de una reforma constitucional en la administración de Bachelet despierta una sensación ambigua en el principal ocupante del Palacio de La Moneda. "Las constituciones no son como las tablas de la ley, inmutables. Las constituciones son dinámicas y se pueden ir perfeccionando. Pero me parece una tremenda contradicción que la misma Concertación que el año 2006 en La Moneda hizo una ceremonia para promulgar la nueva Constitución, con la firma del presidente Lagos, plenamente democrática y legítima, ahora piense todo lo contrario. Por supuesto que la Constitución siempre requerirá modificaciones, pero una cosa muy distinta es creer que cada gobierno debe partir de cero", dijo Piñera durante su reportaje con el periódico La Tercera.
Luego del traspaso de mando, los siguientes meses lo encontrarán colaborando en el próximo proceso de la centroderecha, aunque según él "también quiero volver al mundo académico, formar una fundación, seguir trabajando en instituciones que formamos en el pasado con mi mujer, como la Fundación Futuro o Tantauco. Tengo muchas invitaciones a conferencias o de universidades extranjeras".
A pesar de que varios integrantes de su sector político dicen que Piñera es su candidato mejor perfilado para 2017, él reiteró: "En este instante, mi vocación es seguir en la cosa pública; no me voy a jubilar, no volveré al mundo de las empresas. Quiero seguir en la cosa pública, pero hoy no está en mis planes postularme a cargos de elección popular".

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