Guillermo Gattas consideró que la cantidad de gente aumenta año a año y se cumple “al límite” con el servicio.
“Para nosotros fue una fiesta muy buena, hemos tenido una gran cantidad de gente y por suerte hemos cumplido con la atención en lo que a nosotros nos correspondió”, indicó el funcionario.
Al mismo tiempo, admitió que de todos modos, “todo se puede mejorar” en cuanto a los servicios que se brindan a los visitantes.
“De cara al año que viene, sabemos que todo se debe mejorar, porque se trata de los servicios que se brindan a la gente, que cada año es mayor. Nosotros nos esforzamos y cumplimos, pero siempre estamos al límite”, analizó Gattas.
Trabajos
Respecto de lo que se planifica para el próximo año, indicó que en breve comenzará el enripiado de la circunvalación que va a mejorar el tránsito vehicular, especialmente el día en que todos los peregrinos dejan la Villa.
“El tema de la circulación es fundamental y por eso vamos a terminar con esta obra que la tuvimos que interrumpir porque se realizaba la fiesta. Otra de las cosas es la provisión de agua y la limpieza general del pueblo, con nuevos espacios para que pueda acampar la gente”, amplió.
En cuanto a la presencia de peregrinos que hubo este año en Mailín, Gattas especuló con que “entre el jueves y hoy (por ayer) pasaron unas 300.000 personas, ya que se debe tener en cuenta que además del ingreso por la ruta 34, la Villa tiene tres accesos más, por donde llega incluso gente de otras provincias vecinas”.
Precisamente, la llegada de ese caudal de gente hizo que se debieran multiplicar todos los esfuerzos en cuando a la prestación de servicios.
Ayer la salida de vehículos desde la Villa hacia la ruta 34, fue lenta y muy controlada por la policía. Entre las 11 y las 15 aproximadamente, el trayecto de diez kilómetros se llegó a cubrir en una hora.
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