Algunos días antes del asesinato de Liliana Ortega en manos de su ex yerno, Virginia Bertulo se salvó de correr la misma suerte que Liliana Ortega, porque el encendedor de su ex novio, Esteban Luis Serenelli, no encendió.
Algunos días antes del asesinato de Liliana Ortega en manos de su ex yerno, Virginia Bertulo se salvó de correr la misma suerte que Liliana Ortega, porque el encendedor de su ex novio, Esteban Luis Serenelli, no encendió. El jueves pasado la fiscal de la causa pidió que se convierta la detención del agresor en prisión preventiva, a lo que adhirió el abogado de la víctima, Federico Mastropierro.
Ahora será la justicia de garantías la que decidirá sobre el destino del hombre, que se encuentra alojado en una de las unidades carcelarias de la ciudad, según lo señalado por fuentes allegadas al caso.
Serenelli, apodado “El Bombero”, había intentado prender fuego a su ex pareja (con quien solo salió un mes y medio), hace algunos días en la entrada de una vivienda del barrio Villa del Parque.
El hombre, de 42 años, persiguió a Bertulo desde la cancha de River Plate hasta Villa del Parque, donde tras arrojarla al suelo, la roció con nafta que tenía en una botella de gaseosa, y en tres ocasiones intentó prender el encendedor, que por fortuna nunca se activó.
Bertulo le relató a LA VERDAD el calvario que venía soportando desde que decidió cortar la relación con Serenelli, empleado municipal y parte de la barra brava de Sarmiento. Persecuciones, amenazas y un final casi trágico, que se impidió por la falla del encendedor que el hombre tenía en sus manos.
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