Pidieron la absolución de Olmos o una condena por encubrimiento

Pidieron la absolución de Olmos o una condena por encubrimiento
La defensa de Pablo Olmos pidió la absolución de culpa y cargo, mientras que en segundo término propuso que la calificación cambie a la de encubrimiento. Fue ayer durante la audiencia de impugnación de sentencia ante el tribunal de la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia.
Tal como adelantó Diario Patagónico en forma exclusiva, se llevó a cabo ayer la audiencia de impugnación de sentencia en torno a la causa que tiene a Ricardo Pablo Olmos (21) como coautor del delito de homicidio criminis causa y como víctima al empleado bancario, Sebastián Fernández (31).

En el juicio, que concluyó el 19 de octubre del año pasado, Olmos fue condenado a la pena de prisión perpetua y en desacuerdo con ello fue que el abogado particular Guillermo Iglesias presentó la impugnación ante la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia.

El tribunal estuvo conformado con magistrados de otras circunscripciones judiciales, como lo son los jueces Leonardo Pitkovsky, Carina Estefanía y Nelly García, mientras que el Ministerio Público Fiscal fue representado por la funcionaria Stella Maris Prada.

A su turno, el defensor se explayó sobre los más de 20 agravios que destacó de la sentencia, donde ubicó a Oscar Rojas -el otro condenado a prisión perpetua como coautor- a cargo del control de la situación y marcó un aspecto que pasó por alto en el debate y que tiene que ver con la presencia de este, al día siguiente, en el lugar del crimen.

“Su teléfono celular fue captado en la zona del cerro Hermitte al día siguiente”, sostuvo y recordó que el cuerpo fue encontrado en una posición distinta a la que fue dejado tras ser arrojado al vacío. “Alguien lo dio vuelta”, agregó.

ENCUBRIMIENTO

En otro tramo de su exposición, el defensor afirmó que la intervención de Olmos recién aparece después del hecho, cuando intentó vender elementos que en vida le pertenecían a la víctima, como el teléfono celular que le ofreció al custodio de un cabaret de la zona céntrica. De ahí es que la calificación podría encuadrar en la figura de encubrimiento.

A todo esto, cuestionó la calificación de homicidio criminis causa por entender que no se dan los extremos que exige esa figura penal. En razón de ello dijo que se debe separar el homicidio y el robo, porque no se advierte que fueron a robarle y luego lo mataron para obtener la impunidad. En todo caso el robo fue después del homicidio e incluso sería un hurto calamitoso.

“No resulta verosímil que le roben la tarjeta de débito y no le pidan la clave para extraer dinero”, reflexionó. Y en ese punto también cuestionó la credibilidad del testimonio del policía que identificó a Olmos como la persona que intentó extraer dinero del cajero automático del Banco Río.

“El video está en blanco y negro y la persona que se observa en la imagen tiene el rostro tapado hasta arriba de la nariz, por lo que sólo se ven sus ojos”, cuestionó.

Antes de finalizar señaló que en el auto de la víctima no se halló ADN de su asistido y le pidió al tribunal que lo absuelva de culpa y cargo. En tanto dijo que si los jueces entienden que alcanza para otra calificación, que esta sea la de encubrimiento.

A su turno, la funcionaria de Fiscalía defendió la sentencia en forma escueta. Recordó que en el debate quedó probada la coautoría de Olmos. En virtud de ello solicitó que se confirme el fallo en todos su términos y se mantenga la prisión preventiva hasta tanto el caso quede firme.

Tras escuchar a las partes, el tribunal informó que el veredicto estará a disposición de las partes dentro de 10 días hábiles.

Se debe recordar que el asesinato de Fernández se produjo en horas de la madrugada del 3 de agosto de 2010 y su cuerpo recién fue encontrado durante la mañana del 7 de agosto, en la ladera norte del cerro Vitteau.

Según la acusación, en la noche del crimen los imputados lo habían interceptado en una estación de servicio cuando la víctima concurrió a comprar cigarrillos en un Peugeot 206. De allí lo llevaron a la playa de Kilómetro 3, lo golpearon y luego lo trasladaron a la cima del cerro del cual lo arrojaron al vacío.

Por el caso también fue condenado Oscar Rojas (21) a la pena de prisión perpetua y el menor de edad J.E.A., quien recibió un tratamiento tutelar por el término de un año.

Comentá la nota