El hombre le prometió que si lo ayudaba a cobrar ese dinero le iba a dar una recompensa.
Una jubilada de 86 años se encontraba en la plaza de Pellegrini y Perú, del Centro capitalino, cuando fue interceptada por un sujeto que le pidió ayuda. El hombre, que estaba bien vestido, le dijo que había sido premiado con $ 1.500.000, pero como “no sabía leer”, desconocía cómo y dónde debía cobrar la millonaria suma. “Tenía una documentación que parecía ser verdadera, y decía que era acreedor de ese dinero”, afirmó a Nuevo Diario la jubilada, de apellido Rojas, quien se domicilia en el barrio Mosconi.
Durante el diálogo, el individuo le dijo que si lo ayudaba a cobrar el dinero, le iba a dar una recompensa por su “corazón solidario”.
En esa circunstancia apareció en escena una mujer, a quien el hombre también le pidió ayuda, aunque se sospecha que ambos se conocían y confabularon para engañar a la vecina del barrio Mosconi. La recién llegada le dijo que era una profesional de la medicina y que no necesitaba el dinero. “Nombró como cinco títulos”, señaló Rojas.
“Ella le decía: ‘Éste es un regalo de Dios y debes cuidar el dinero para que no te roben o te engañen’”, afirmó.
La pareja logró convencer a la jubilada para que le diera dinero al hombre para que se “movilice“ y cobrar la millonaria suma, siempre con la promesa de darle una recompensa por la ayuda. Se trasladaron hasta una entidad bancaria para extraer dinero por el cajero humano, pero felizmente para la víctima, ya habían cerrado las puertas para ese tipo de operaciones.
Sin embargo, el engaño estaba en marcha y habían convencido a la mujer de “ayudar” al sujeto. La pareja llevó a la jubilada hasta su domicilio en un remís, que pagó la víctima, y por fortuna no ingresaron a la vivienda. La dueña de casa finalmente le dio $ 200 en efectivo al “premiado” y se dieron a la fuga. Luego advirtió que le habían sustraído un sobre con varias pertenencias, entre ellas documentación personal y tarjetas, y hasta un anillo que tenía colocado en uno de sus dedos.
“No ingresaron a la casa porque le dije al hombre que le iba a decir a mi hijo, que es militar, que lo ayudara a cobrar ese dinero. Si ingresaban (la mujer en realidad estaba sola) seguramente me iban a sacar más cosas”, afirmó.
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