Piden revisar los hitos de la frontera con Bolivia en el Abra Santa Cruz

Piden revisar los hitos de la frontera con Bolivia en el Abra Santa Cruz
Un dirigente del lugar afirmó que “toda esa área es zona mineralizada y hay que prospectarla seriamente”.
René Ontiveros es un dirigente político del departamento de Santa Victoria Oeste, localidad a la que representó como intendente en el retorno de la democracia, como concejal y como diputado provincial. Es nacido y criado en esos cerros y valles de la puna salteña, por encima de los 4.400 metros sobre el nivel del mar. “Si tiene que revisar el hito que colocaron, que lo revisen y que lo hagan frente a los habitantes de la zona. Si hay discrepancias hay que conversarlas con la gente del lugar. Se tiene que verificar todo hasta la última instancia para no generar ningún tipo de incertidumbre”, afirmó.

En ese lugar que lo vio nacer se vive desde hace meses un conflicto social y limítrofe con la vecina y hermana República de Bolivia. En la localidad del Abra de Santa Cruz, en el Valle del Silencio, al menos 17 familias argentinas quedaron en territorio boliviano desde que una comisión binacional instaló un nuevo hito demarcatorio en la frontera internacional, el último 28 de noviembre. “Se tiene que constatar nuevamente, porque esa gente tiene documentación argentina y vota en el lugar. Hay que respetar al poblador que desde hace mucho tiempo está en la zona y que son descendientes de los abuelos argentinos, como Ana Gaspar, de más de 110 años de vida. Si ellos dicen que hay un error hay que escucharlos y replantear si es necesario, con imparcialidad. Algo parecido pasó en Viscachani, en la Quebrada de Arias, un paraje cercano y esa gente también necesita una explicación”, pidió René Ontiveros.

“Toda esa zona es mineralizada y habría que estudiar seriamente si es que no existe en el lugar un yacimiento de hierro. Las autoridades de turno tienen que ir al lugar y constatar, siempre con buena fe, porque tenemos una relación muy hermanada con los hermanos bolivianos”, informó el dirigente que en la Cámara de Diputados provincial integró la comisión de Minería y la de Area de Frontera. “Hay que hacer un estudio de campo a fondo, sin escatimar y de manera muy imparcial para las dos partes”, agregó.

Algunos de los vecinos afectados estuvieron el lunes en Salta para hacer llegar sus reclamos a las autoridades provinciales y nacionales que habían negado la existencia de cualquier tipo de conflicto en la zona y confirmaron lo que había denunciado este medio semanas atrás. Tuvieron que viajar ocho horas, porque ningún funcionario llegó a la zona después de hacerse público el conflicto. Como Ontiveros, pidieron una revisión del nuevo hito instalado en el lugar.

“Yo comencé desde abajo, por 1964, cuando mi padre ejercía el cargo de delegado municipal, juez de paz y comisario, antes de que podamos elegir intendentes”, recuerda en una charla con El Tribuno. Para Ontiveros “hay que escuchar a la gente del lugar que conoce mejor que nadie los límites, porque si ellos dicen que se cambió la frontera es porque ellos saben y porque así lo respetaban los abuelos”. Por eso, el dirigente pidió al Gobierno argentino que analice la posibilidad de realizar nuevamente la demarcación internacional ante la presencia de los habitantes de la zona.

“No hay que estar pegado al asiento. Hay que ir al lugar. Todos los parajes, chicos o grandes son importantes porque son parte de la Argentina. Ahí es donde el Estado nacional y provincial tiene que invertir, porque la gente que ahí vive sufre la lejanía y las inclemencias del tiempo mientras ejerce la soberanía”, reclamó Ontiveros.

“Es un tema que viene de los ancestros, que viene desde hace mucho tiempo y hay que escuchar a los abuelos. Desde La Quiaca, en Jujuy, hasta Aguas Blancas, en Orán, tenemos más de 400 kilómetros de frontera con Bolivia. Desde los acuerdo de 1925 hasta la colocación de los hitos en la década del 40, que los límites son bien conocidos, por eso sorprende que ahora tengamos este problema, cuando no lo habíamos tenido antes. Pero una cosa es escribir desde una oficina y otra cosa es ver lo que pasa en el lugar. Me parece extraño que hayan puesto razones climatológicas para instalar el nuevo hito, cuando en Abra Santa Cruz todos conocen y pueden ver los mojones de la frontera, o los fierros plantados como le dicen los que viven ahí”, opinó el lugareño.

En el Valle del Silencio hay tres poblaciones: Santa Cruz, Santa María y Abra Santa Cruz. Todas tienen su respectiva escuela. Ontiveros insistió en remarcar que es necesario respetar a todas las partes. “No digo que esto haya sido una invasión de Bolivia. Con la nueva marcación seguramente ellos fueron con buenas intenciones. Hay que ser imparciales con los argentinos y con los bolivianos”, advirtió.

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