“La salud de los centros comerciales a cielo abierto de Rosario estará en peligro si no se toma, en el mediano plazo, la decisión política de revertir el avance de la piratería y la comercialización en negro”. Así, y tras dar a conocer los resultados de un relevamiento sobre la “venta callejera informal ilegal y organizada”, una entidad de comerciantes de la ciudad reclamó “medidas urgentes”...
“La salud de los centros comerciales a cielo abierto de Rosario estará en peligro si no se toma, en el mediano plazo, la decisión política de revertir el avance de la piratería y la comercialización en negro”. Así, y tras dar a conocer los resultados de un relevamiento sobre la “venta callejera informal ilegal y organizada”, una entidad de comerciantes de la ciudad reclamó “medidas urgentes” contra el crecimiento de la venta callejera ilegal.
Con la utilización de clientes ocultos, la Federación de Centros Comerciales a Cielo Abierto de Rosario relevó el fin de semana último 17 áreas comerciales en las avenidas Alberdi y Pellegrini, calle Baigorria, Empalme Graneros, Paseo Fisherton, Echesortu, Ayacucho, calle San Luis y las peatonales.
El informe relevó marcas falsificadas, productos y modalidades de venta. Y determinó que la ropa deportiva constituye la mitad de la oferta y que la zona céntrica es la más afectada por estas prácticas comerciales.
“No es algo localizado sino generalizado en toda la ciudad”, dijo el secretario general de la federación, Fabio Acosta.
Al centro. Del relevamiento se destaca que el centro es uno de los lugares donde más prospera el comercio informal. El centro comercial de calle San Luis, la peatonal San Martín y la zona bancaria aparecen, junto con San Martín Sur, como las zonas más afectadas. Pero también resalta la migración de los puestos hacia los centros comerciales barriales con “tablones itinerantes” que ofrecen, sobre todo, indumentaria deportiva.
Sobre la oferta, el informe indica que más de la mitad es ropa deportiva, con refuerzo de accesorios invernales como bufandas. El resto se reparte entre productos de óptica, relojería y fantasía, juguetería y cd’s.
También se distingue entre puestos fijos, con estructura tipo stands, y tablones. “En calle San Luis hay 34 puestos fijos en cinco cuadras”, dijo Acosta.
Asimismo, el informe califica de “oportunistas” a los vendedores que “aparecen en fechas de cobro de jubilación, planes sociales o sueldos, ofreciendo desde miel y huevos hasta medias en las puertas de bancos y supermercados”.
El trabajo también se refiere a las “marcas más afectadas por la falsificación y la piratería”, ya sea con “imitaciones fraudulentas o comercialización ilegal de productos originales”. En este apartado cita a Nike, Adidas, Reebok, Lacoste y Puma, en indumentaria, y Casio, Seiko y Rolex, en relojes.
En cuanto a las medidas reclamadas al Estado, Acosta dijo que “por no tener respuestas a estos reclamos en el Ejecutivo” se buscará eco en el Concejo. “Es necesaria una salida negociada, buscar otros emplazamientos para estos comerciantes, que blanqueen su situación y actividad”, sostuvo, al tiempo que adelantó la idea de una campaña de concientización para “desalentar la compra de esos productos y que los consumidores conozcan los perjuicios que suelen esconderse detrás de un precio mucho más bajo. Cosas que competen a toda la sociedad, como el trabajo esclavo en talleres clandestinos”.
Años luz. Para el titular de la GUM, Mariano Savia, el problema planteado por los comerciantes es complejo. “Por un lado, hay puestos habilitados que venden mercadería irregular, por lo que en los últimos dos meses pedimos la caducidad de nueve permisos. Por el otro, es difícil controlar los puestos que no tienen parada fija”, dijo.
Savia se mostró de acuerdo en trabajar con las entidades de comerciantes para que no prolifere la competencia desleal, aunque aseguró que Rosario aún está “a años luz de lo que pasa en Buenos Aires y algunos sitios del conurbano, con la proliferación descontrolada de puestos callejeros y ferias”.
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